Son varias, las instituciones de carácter regional, que actualmente conforman a UNASUR:, Consejo de Defensa Suramericano, Consejo de Jefes de Estado y de Gobierno, Consejo de Ministros de Relaciones Exteriores, Parlamento Suramericano, Banco del Sur, etc.
Sin embargo, esta creciente unidad, no tendrá una conformación definitiva, hasta tanto no se cree una verdadera Unión política de los estados miembros, unión que necesariamente deberá pasar por la previa convocatoria de una Asamblea Constituyente, que determine las bases jurídicas en que se sustentará la futura unión de los estados miembros.
Antes de continuar con este análisis, permítaseme la siguiente reflexión: la UNASUR debería re significarse y desplazar su sentido estrictamente geográfico (la América del Sur), a otro político cultural, para ampliarse a todos los países de Latinoamérica y el caribe.
La complejidad que esta nueva institucionalización, lleva a pensar en un proceso político que se iniciaría con una decisión política inicial, por parte de los Jefes de Estado y el Parlamento Suramericano, que exprese la voluntad de efectuar la convocatoria de una Asamblea Constituyente de la UNASUR, en un plazo no menor a siete u ocho años (año 2020, aproximadamente)
Durante este intervalo de tiempo, los respectivos gobiernos que componen la UNASUR, deberían comprometerse convocar a un referéndum a efectos de consultar a sus pueblos, acerca de si apoyan o no, la propuesta de integrarse a una nueva unión Estatal supranacional y en caso de ser necesario, debería efectuarse una reforma constitucional, para viabilizar esta futura participación a una Asamblea Constituyente de la UNASUR
Esta futura Asamblea debería tener todo el poder y el tiempo necesario, para proponer, debatir y aprobar, las formas que el nuevo Estado tendrá y los poderes los estados nacionales delegarán al estado supranacional suramericano (Ejemplo: Defensa, Relaciones Exteriores, Banco Central de UNASUR, etc.)
Para los casos de eventuales estados latinoamericanos en los que el pueblo considera que no existen condiciones para incorporarse como miembro de un futuro estado supranacional, quedarían las puertas abiertas que le permitan rever su actitud en un futuro.
A efectos de no caer en tentaciones ideológicas dogmáticas, este nuevo estado debería contemplar un modelo de economía mixta, en la que quepan las diversas formas de propiedad privada o social.


