Pero fuera de broma, la opinión pública sobre “nuestra casa” es penosa. Me cruzo con colegas que me dicen, Qué papelón!!, Qué grave lo que pasó en tu Colegio!! Qué piensan hacer?? Y les respondo que hemos dirigido nota a la presidenta Verónica Kott y a los colegas en general, pero ninguna respuesta obtuvimos. Ni siquiera cuando presentamos más de 100 firmas de Colegiados, pidiendo desagravio y bajar la cuota.
El Colegio actual no guardó silencio prudente cuando la justicia investigaba a un ex directivo, pero ahora que la justicia terminó su trabajo, hace silencio. Un Sobreseimiento definitivo es contundente frente a cualquier posible juicio a la institución, por eso me pregunto por qué (y para qué?) recaudar un monto de 3,5 millones de pesos??
Quisiera una explicación madura de la abogada Verónica Antún, a la que pagamos muy bien con dinero de los colegiados. En el último balance noté que el gasto en asesores letrados fue de casi medio millón de pesos. Lástima que no es ético, sino recomendaría a mi hijo abogado para trabajar en el Colegio.
No creo que la gestión actual se haya robado esos fondos, sería muy grave. Pero no tengo dudas que falta una explicación seria y una investigación imparcial para encontrar a los verdaderos las culpables. Me niego a pagar aumento de la cuota por algo que los colegiados no tuvimos que ver, que además el asunto ya fue juzgado, y que todos sabemos fue una maniobra política para impedirle a un persona que participe de las elecciones.
Como comprobé que el aumento de cuota y la creación del fondo especial se hicieron sin respetar el Estatuto, me presenté a impugnar la Asamblea del 31/7/2013 porque fue convocada irregularmente (IGJ Trámite 4023930/C351892).
Después de cincuenta años en la profesión, quiero un Colegio unido y sin agravios. Pero hoy veo desprestigio, rencor y ataques deliberados. Mi finalidad no es dar consejos, soy solo una colegiada, pero es evidente que las actuales autoridades no escuchan y, al negarse a aclarar un tema tan grave como el ocurrido en “nuestra casa”, nos hacen daño a todos.
Los colegiados no tenemos que pagar “los platos rotos” por un grupo de directivos inescrupulosos. Un ex directivo ya sabemos que no tuvo nada que ver, ya que se presentó a la justicia y aguardó pacientemente la sentencia. Ahora corresponde que el resto de los directivos involucrados se presenten a la justicia, o aunque sea al Tribunal de Disciplina, que debe ser independiente de la conducción.
Esta es la realidad de los hechos. La justicia resolvió que el buen nombre y honor del doctor Marcelo Peretta no se vieron afectados. Sin embargo, resta aún que nuestro colegio, inicie una investigación interna para encontrar a los responsables de estos graves actos.
Un desagravio es lo mínimo que el Colegio debe hacer, ya que si bien fue la anterior gestión la que construyó la mentira, la actual conducción la aprovechó y le dio amplia difusión. Hasta tanto se descubran los culpables, y por eso de que “los hombres pasan pero las instituciones quedan”, la Entidad debe pedir disculpas -en nombre de todos- al Colega destituido, difamado, investigado y sobreseído. Así haría cualquier persona de bien.
Dra. Kott, le pido que inicie urgentemente una investigación que traerá luz a esta triste situación. Con lo resuelto por la justicia, la legitimidad de su conducción se ve seriamente afectada. Si además usted se niega a investigar será encubrimiento y conspiración. En cuyo caso deberían liberar a nuestro Colegio por los daños y perjuicios, y asumirlos personalmente los actuales miembros del Consejo, y no trasladarnos las consecuencias a los colegiados con más cuota, gasto y desprestigio.
Nuestro Colegio debe estar por encima de las peleas políticas y los oportunismos. Hagamos justicia y demostremos que es verdad “El Colegio de todos”, y no solo un slogan.



