Opinión

Por Mitchell Rin.Traducción de Ana Vallorani

¿Creará la globalización una cultura mundial?

En este artículo se trabaja la disyuntiva entre la "homogeneización cultural" que nos hace más tolerantes y permite compartir códigos culturales pero también los peligros de pensar en una igualdad aparente frente a recursos y demografía totalmente distintos.

¿Cuál es el último acontecimiento?

El amplio uso de los sitios de redes sociales e Internet está derribando las barreras culturales, lo que nos permite compartir nuestra cultura y conocimiento con otros. Marcas globales como Starbucks que han comenzado en una pequeña ciudad de los Estados Unidos, ahora aparecen en los rincones de muchos países del mundo como Japón y Argentina. 

Es una idea que puede ser adoptada; el sentarse en un bar a tomar una taza de café es algo compartido entre las diferentes culturas. Las culturas son cada vez menos cerradas y repetitivas en su evolución de una generación a la siguiente. Los animales comienzan de nuevo y vuelven a aprender con cada generación de su especie, mientras que los humanos incorporamos, añadimos, cambiamos y diversificamos nuestras culturas a medida que avanzamos de una generación a la siguiente. Los tiempos están cambiando y ya se trate de un trabajo, una relación o una nueva experiencia, la gente sigue entremezclandose culturalmente. Este es un hecho positivo porque la «homogeneización cultural» nos hace más tolerantes, lo que aumenta nuestro «sentido de unión a través del sentido de una cultura compartida». Sin embargo, a pesar de todos los acontecimientos positivos que indican que el mundo podría ser dirigido hacia una cultura mundial, hay otros factores como la demografía y los recursos, que sugieren que la realidad de la unificación cultural está todavía a siglos de distancia.

 

¿Cuál es la idea central?

 

La pregunta es: ¿En primer lugar, por qué los seres humanos han tenido culturas tan diferentes? La gente ya sabe cómo cooperar dentro de sus propias culturas a pesar de algunas de las diferencias sociales, por lo que estamos preparados para formarnos en grandes grupos sociales en este mundo moderno. Pero en términos de grupos sociales, todo se reduce a un aspecto de los puntos en común. Se ven en la necesidad de ser clasificados por niveles económicos y sociales para obtener ciertos privilegios. Si los recursos se vuelven escasos, ¿quiénes tendrían derecho a qué? Aunque la globalización se está llevando a cabo y nuestra «capacidad cultural» va en aumento, todavía hay cuestiones que surgen, causando que pequeños grupos culturales y / o sociales se replieguen y retiren de la totalidad, perdiéndose así el sentido de la unificación.

Fuente: Big Think, EUA