La movilización convocada por la oposición de derecha neoliberal y sus socios de la corporación multimediática, la presencia de sectores que simpatizan con la última dictadura militar, la Sociedad Rural, un sector de la oposición que se reivindica progresista o revolucionaria, pero que hace tiempo es funcional a los intereses de la derecha mencionada y una clase media altamente manipulada por los medios hegemónicos. Fueron todos juntos (entre otros actores), la base de sustentación que hizo posible el 8N.
En primer lugar, salta a la vista, que ya se encuentra operativo un sistema de guerra de baja intensidad virtual, mediante el uso intensivo de la red de redes, y así como en las últimas elecciones el Macrismo con el publicista Duran Barba utilizó un servicio de Call Center que realizó miles de llamadas telefónicas automáticas, en la que se trataba de instalar la idea de que el padre del entonces candidato del Frente para la Victoria Daniel Filmus, era un arquitecto vinculado con Sergio Schoklender, (ex apoderado de Madres de Plaza de Mayo), vinculado a la construcción de viviendas sociales, cuando en realidad esta vinculación era totalmente falsa y no tenía ningún asidero con la realidad, fue una campaña difamatoria con la intención de desprestigiar la imagen del Candidato Daniel Filmus (dicho sea de paso, Duran Barba es consultor y realiza encuestas para el Comando Sur de EEUU, saque usted sus conclusiones); Ahora, hemos observado
pasivamente, como se montó por medio de las redes en Internet, una descomunal campaña de desinformación que incluyo supuestos sueldos siderales de los hijos de Luis D´Elia, la presentación de la re distribución del ingreso como si este derecho fueran dádivas demagógicas para tener un apoyo político cautivo, con consignas tales como: soy la mitad del país que mantiene a la otra mitad…
Contemplamos absortos como con total libertad exigían la “libertad de expresión”, cuando quienes realmente limitan esta libertad son los multimedios del pensamiento único que fueron los principales motores de la movida 8N que dicho sea de paso, censuran toda información positiva que provenga del gobierno nacional.
Cuando vemos a la oposición insultar impunemente desde los medios, a los comunicadores simplemente poniendo sus puntos de vista totalmente contrarios a las posiciones del gobierno nacional, cuando veo a Elisa Carrió recorriendo los medios opositores denunciando la falta de libertad, cabe preguntarse ¿falta de libertad de que?, y lo que es peor, achacando la falta de libertad a la dictadura autoritaria de Cristina Fernandez de Kirchner.
Así como mediante el uso de técnicas de marketing se han fabricado y vendido al pueblo argentino como metal noble a personajes nefastos como Carlos Menem, De la Rua, etc. Y el pueblo argentino confió en la imagen fabricada por los publicistas y consultores, hoy tenemos una feroz campaña de marketing que toman algunos aspectos de personalidad de la presidenta y con ello construyen la imagen negativa deseada por la oposición:
No es un secreto que nuestra presidenta tiene una fuerte personalidad y autoridad para gestionar, pues bien, ambos atributos se transforman, en virtud de la campaña difamatoria y la descontextualización de sus discursos, en “autoritaria y dictadora” honrosa cucarda que la Santa alianza Mediática neoliberal también colocó a Hugo Chavez, Daniel Ortega, Rafael Correa, Evo Morales, Jose Ingnacio “Lula” da Silva.
Estos medios son los mismos que durante décadas acusaron de dictador a Fidel y Raúl Castro en Cuba, lo que nos llevan a ser comprensivos con este régimen y preguntarnos si realmente es autoritario, tal como nos lo pinta el Nuevo Herald de Miami y sus repetidoras latinoamericanas.
Cecilia Pando y la Sociedad Rural, son también actores contundentes que, junto a Macri, Bulrrich, De Narvaes y Duhalde conforman el “retrato de familia” que hoy se mimetizan de democráticos, pero que en su gestión han dado muestra cabal de su desprecio por las necesidades y reclamos populares.
Cuando se equipara la palabra político a sinónimo de delincuencia, olvidando los cientos de miles de pibes (y grandes) militantes que a diario aportan su trabajo solidario sustentado en valores y principios, recuerdo los días previos al golpe de estado, en que la matriz de opinión destinada a estigmatizar la política, fue la condición necesaria para instalar la feroz dictadura que en nombre de la “no política” ejerció una feroz política de represión social y destrucción de la economía nacional, Chicago´s boy mediante.
Pero no está mal que los descontentos se movilicen, cuestiones como la inflación, llevan a la necesidad de revisar el modelo en cuanto al control del pequeño grupo de grandes corporaciones formadoras de precios, ejemplos como el de Venezuela que impulsó una red de mercados estatales (Mercal) serían ejemplos dignos de tenerse en cuenta e imitar.
Si bien la seguridad es un problema aumentado por los medios, existen causas que dentro del actual esquema no se pueden neutralizar, habría que preguntarle a Cuba o a Nicaragua, por que razón no existen problemas de drogas y como hacen para tener índices delictivos mucho mas bajos que los demás países de la región, Nicaragua es el único país centroamericano en que no existen las famosas maras, por ejemplo (feroces pandillas delictivas que cometen todo tipo de delitos y crímenes)
Venezuela que partió con uno de los índices mayores de delincuencia en Latinoamérica, viene implementando una reestructuración de su policía con amplia participación popular que arroja un rotundo éxito en las parroquias en que hasta ahora fue aplicado.
El verdadero nudo difícil de desmontar, es la campaña planificada de difamaciones sobre dirigentes, que circulan en las redes y que terminan siendo consumidas como ciertas, hacen posible esta falsa credibilidad, y terminan envenenando la mente de un sector importante de la clase media, algunos casos de corrupción seguramente existen, pero es un problema con la que inclusive tuvo que lidiar Cuba, Venezuela, en China, hasta no hace poco tiempo, de vez en cuando un funcionario era condenado a muerte por comprobársele conductas corruptas.
El tema es distinguir lo central del modelo, resolver correctamente sus contradicciones y no perder de vista la contradicción principal “pueblo o neoliberalismo salvaje”
El problema no es la capacidad de movilizar de la oposición, sino la suficiente falta de capacidad de movilización del campo popular, cuando Capriles Radonski, en el cierre de campaña en Venezuela, llenó la avenida Bolívar, Hugo Chavez como respuesta, le llenó siete avenidas (incluida la avenida Bolívar)
No se trata tanto de ganar a los que se movilizaron el 8N (no quiero decir que no haya que intentarlo) sino de elevar la moral y lograr la movilización y participación del 60% de los estratos populares que si bien no son opositores, solamente con una fuerte profundización del modelo y abriendo canales de participación política, económica y social se logrará traducir en una fuerza contundente que cierre la puerta a una alternativa que implique un fuerte retroceso social, de lo contrario, corremos el peligro de seguir el camino de Michelle Bachelet en Chile o Fernando Lugo en Paraguay.


