Opinión

Por Guillermo Roffé

Un Día del periodista distinto a todos

Porque hoy 7 de junio se festeja, como todos los años el Día del Periodista. Y no será como todos porque la actual encrucijada histórica nos impone una visión más aguda y también más comprometida con los procesos de cambio que se están produciendo en el país.

Para esta fecha, muchos de los que vivimos de esta profesión somos designados por nuestros jefes para hacer el consabido comentario recordando a Moreno y su Gaceta de Buenos Aires, y también para expurgar de  nuestro arsenal de adjetivos aquellos que den más relevancia a esos apellidos ilustres con que las corporaciones periodísticas suelen pulir sus ajados blasones.

Pero ésta es una época distinta y la sociedad  mayoritariamente dejó de comprar esos cuentos malintencionados acerca de la importancia del “cuarto poder” en las democracias occidentales contemporáneas y de manera irreversible, está interpelando al periodismo en su conjunto y separando las aguas de lo que es el ejercicio honesto de la tarea informativa y la ambición desmedida de  los que se someten sin vergüenza alguna a la voluntad arbitraria de los grandes conglomerados mediáticos.

Hoy el pueblo sabe distinguir claramente aquellos que mantienen con coherencia y honestidad intelectual sus principios y valores de aquellos otros que, desde la posición más abyecta, le hacen el juego a los que conspiran contra el país defendiendo lo indefendible y atacando lo mismo que alguna vez dijeron defender. Ya no hay más engaño. Este día del periodista no va a ser como los otros, será un día diferente donde quienes realmente amamos esta profesión reafirmaremos nuestra voluntad de continuar desde cada lugar de trabajo, sea cual fuere, la lucha por un país más justo y equitativo. Un país donde los Magnetto no puedan seguir operando para cambiar el país que hoy estamos construyendo entre todos.

Por eso mañana los periodistas debemos reafirmar nuestro compromiso con la información para que los cobardes que aspiran a un sitio en el cielo de los corruptos y de los cómplices de la dictadura queden aún más expuestos ante la verdadera opinión pública. Que es cada día mejor opinión y más pública.

El periodismo argentino cuenta con ejemplos extraordinarios de coherencia y valor y recordarlos será parte de la tarea para no dejar que sean las corporaciones quienes se adueñen de ese día transmitiendo a la sociedad la versión interesadamente edulcorada de un periodismo representado por los mismos medios que las componen.

Recordar a periodistas de la talla de Rodolfo Walsh, Roberto Carri, Haroldo Conti, Raymundo Gleyzer,  Paco Urondo, Pasquini Duran, entre tantos otros será la manera de decirles a los dueños de esos medios, que manipulan la información de manera descarada para defender sus propios intereses corporativos, que sin ninguna duda y mayoritariamente,  los periodistas comprometidos con la profesión estaremos haciendo honor a estos hombres honestos y valientes para así mantener el respeto que pudimos merecer del pueblo.

¡Feliz día a los colegas de verdad!