Esos que son miles y miles de rostros y cuerpos que nunca entregaron el alma, ni las convicciones.. Que como designio de vida recorrieron estadios, divisionales, angustias y alegrías sin renunciar nunca sus raíces, a su origen, a su rica historia.
El corazón azulgrana late más fuerte que nunca. Estamos llegando al fin de de un camino transitado con la dignidad de los grandes y la grandeza de la buena gente.
Nunca nos fuimos pero hoy estamos regresando, sin prisa y sin pausa, para quedarnos para siempre. El Orgullo de ser sanlorencista va más allá de los resultados. Ser de San Lorenzo es una decisión de vida. Una opción de vida. Es la vida.
Nos sacaron en la noche oscura de la dictadura y volvemos con los soles de la Democracia. Nos quisieron arrebatar nuestra divisa y regresamos con la frente alta llenos de sueños y esperanzas inagotables.
Mucho han hecho los que se pusieron al hombro conducir este camino. Pero también mucho han hecho los que ya no están entre nosotros, los que sembraron sin esperar cosechar, los que nos guiaron por el sendero sabiendo que no llegarían al final del camino. A ellos Gracias !.Y también a los que recogieron la antorcha azulgrana y hoy la llevan en sus manos.
Es cierto entonces aquel canto ”…lo que nunca pudieron es parar a esta hinchada”.



