Sociedad

Denuncian desidia estatal contra violencia doméstica

Una delegación argentina, de intercambio en Baltimore, argumentó que la desidia del gobierno nacional impide avances en la materia. Fue durante un encuentro del “Programa de Intercambio sobre Violencia Doméstica” organizada conjuntamente entre el Foro de Estudios para la Administración de Justicia (FORES).

Entre el 22 y 30 de septiembre de 2014 tuvo lugar en  Baltimore, estado de Maryland, en los Estados Unidos, el  “Programa de Intercambio sobre Violencia Doméstica” organizada conjuntamente entre el Foro de Estudios para la Administración de Justicia (FORES) y la  Suprema Cámara de Apelaciones del estado de  Maryland. Por nuestro país viajó la delegación integrada por el Dr. Jorge  Enríquez, Consejero de la Magistratura de la  Ciudad de Buenos Aires; los Dres. Gustavo Galante y Genoveva Cardinali, fiscales del Ministerio Público de la Ciudad; la Dra. Alejandra Caballero, legisladora de la  Ciudad e integrante de las comisiones de Derechos Humanos y  de la Comisión de Familia de esa casa;  y el Dr. Marcelo de Jesús, presidente de FORES.

El programa incluyó reuniones con todos los actores con incidencia en el tratamiento de la supresión de la violencia domestica: jueces, fiscales, la ONG House of Ruth, la Unidad de Violencia  Doméstica de la Policía de Baltimore, entidades de servicios  sociales, como así también visitas y reuniones relevantes con organismos y funcionarios como al Departamento de Estado, la OEA, el  Inter-American Dialogue, etc. En cuanto a las actividades, se realizaron audiencias y se participó activamente de las  clases de capacitación para jueces en el Judicial Institute  (Escuela Judicial de Maryland).

Jorge Enríquez destacó la provechosa oportunidad de la participación de la delegación.  “El intercambio tiene una vital importancia para nuestro sistema judicial e interdisciplinario, ya que el programa en  Maryland  comenzó hace 35 años” señaló.

Según el funcionario, allí se recorrió un camino complicado, cuyo escenario es similar al que se da en Argentina. “En aquel momento, los  fiscales no podían obtener condenas por violencia domestica  por falta de pruebas, no había lugares adecuados para  atender a las víctimas o bien su situación se agravaba ya que las mismas víctimas debían regresar con el agresor muchas veces por necesidades  económicas o por amenazas”, señalaba Enríquez,  agregando que  actualmente “los fiscales, la policía, los refugios, la  legislatura, los servicios asistenciales trabajan en forma coordinada y eficiente”.

Con respecto a la reunión en el Departamento de Estado, organismo estadounidense que entre otras competencias tiene a su cargo las relaciones internacionales, el consejero expresó: “Tuvimos una excelente receptividad pero quedó la impresión  de que los problemas con nuestro gobierno federal impiden  que temas como la violencia domestica puedan solucionarse. Por ejemplo, existen fondos disponibles para utilizarse en  nuestro país pero el gobierno argentina los desestima y por  eso no se pueden hacer programas de cooperación”.