El Sistema de Emergencia de ese municipio abandonó a un hombre que había sido brutalmente golpeado en Benavídez, según testigos. Sus familiares y vecinos se movilizaron hoy en reclamo de justicia. «Merecía una atención digna», dijo su mujer y aseguró que no le «importa si es Massa o cualquiera» el que “tenga que pagar».
Una fuerte protesta con bombos y tambores se hizo escuchar este martes frente a la sede del Sistema de Emergencia de Tigre (SET), ubicado en el cruce de Ezeiza y la colectora Lisandro de la Torre.
Los manifestantes eran familiares y vecinos de Mauro Ruiz, quien falleció días atrás en confusas circunstancias que involucran a esa dependencia municipal.
Ruiz apareció golpeado el sábado en las cercanías de un arroyo entubado de la localidad de Benavídez. Tras hallarlo, la policía y los bomberos dieron aviso al SET.
Según el relato de testigos, poco después, el personal de una ambulancia de ese servicio municipal lo dejó desnudo en la puerta de su casa, en el barrio Esperanza. Allí lo encontró Lidia, su mujer, quien le dio las primeras atenciones antes de que se desvaneciera.
El hombre terminó en una salita médica de Benavidez y luego fue trasladado al hospital de San Fernando, donde lo operaron sin éxito y se le decretó muerte cerebral.
Durante la protesta de este martes, Lidia manifestó que su marido «merecía una atención digna» por parte del SET. «No me importa si es (el intendente Sergio) Massa o cualquiera, que pague quien tenga que pagar», agregó la mujer al ser consultada sobre las responsabilidades del caso.
Por su parte, la hija de Ruiz, Maura, acusó a la fiscalía de Tigre de «lavarse las manos y no querer investigar”. El hecho fue denunciado por la familia ante el fiscal de Benavídez, Jorge Fitipaldi.



