El Ingeniero Hugo Nahuys, señaló: “Que Argentina tenga hoy un satélite con esta tecnología y con las partes más importantes hechas acá, la verdad es que me parece estar viviendo un sueño”.
“Acá el desarrollo se encaró de forma inteligente, no decidimos hacer todo para que tenga más porcentaje nacional, se eligieron las tecnologías clave que son importantes para dominar la tecnología para la industria espacial argentina”, resaltó Nahuys en declaraciones radiales.
Por otra parte, consultado por la importancia que tiene no haber perdido la órbita 81 a manos de Gran Bretaña, a raíz de la decisión de Kirchner de crear la empresa Argentina de Soluciones Satelitales (ArSat) para la construcción de satélites que puedan ocupar ese espacio, Nahuys indicó que dicha posición satelital “es muy valiosa comercialmente y estratégicamente” y que haber protegido ese espacio “fue una decisión muy acertada del gobierno argentino”.
«Hito histórico»
La cámara que agrupa a los fabricantes de equipamiento electro-electrónico -CADIEEL- manifestó hoy su «profundo orgullo» por la puesta en órbita del satélite argentino Arsat1 y puso de relieve que es «el resultado de la implementación de una política de estado y del trabajo conjunto entre la administración; los sistemas científico, tecnológico y académico; y la industria argentina.»El presidente de CADIEEL, ing. Jorge Luis Cavanna, sostuvo que este tipo de eventos son «hitos históricos en la construcción de un futuro sustentable» y destacó que en el diseño y construcción del satélite participaron empresas, técnicos e ingenieros argentinos.»Hay más de 1.350.000 horas de ingeniería, trabajo y talento argentinos», precisó, al tiempo que recalcó la importancia que tienen para el país la existencia de organismos como el INVAP, Arsat, Ceatsa, el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y la creación de un Ministerio de Ciencia y Tecnología «con una fuerte orientación al desarrollo e innovación productiva».En ese sentido, consideró que estas iniciativas son las que hacen posible que «los científicos, ingenieros y técnicos no sientan que deben emigrar para poder tener un futuro, porque saben que lo tienen en el país que invirtió en su formación.»Para Cavanna, este proceso «no sólo consolida la soberanía aeroespacial», sino que «mejora la vida cotidiana de todos los argentinos, al afianzar la integración territorial y federal del país porque ahora las telecomunicaciones podrán llegar a todos los rincones lugares del país, sin importar que tan pequeño, accesible o lejano sean», concluyó.


