Opinión

Economía Política de las P.A.S.O.

Esta breve nota intenta hurgar en el pensamiento económico de las principales fuerzas que disputan las Primarias Abiertas Secretas y Obligatorias e interpretar los intereses que las mismas defienden o expresan, ya que la Cámara de Diputados será la caja de resonancia de numerosos debates.

 

 Para hacer esto voy a realizar un breve análisis interpretativo de la coyuntura local y establecer supuestos sobre la evolución de los mercados internacionales, los que podrán o no verse convalidados a posteriori. Los supuestos son para robustecer este pequeño ejercicio de ficción.

 

En la escena local el problema radica en la sustentabilidad del superávit comercial externo, estimado en aproximadamente U$S 11.000 millones y en la solidez de las Reservas,  cercanas a los U$S 37.000 millones (proyección de moderado optimismo a fines de 2013). Las Reservas son amenazadas fundamentalmente por: El déficit energético, que se traduce en una discusión sobre los alcances de los subsidios (ya que se paga caro en dólares y se subsidia en pesos), por el creciente monto de pagos en concepto de turismo al exterior de los argentinos con capacidad de ahorro, por las cancelaciones de la deuda privada de empresas residentes en el país, por las cancelaciones de la deuda pública y por las importaciones de bienes, las que se abonan a los 90 días. Como enseña la experiencia histórica argentina, la restricción externa, es decir la escasez de dólares, no es un problema económico, es una cuestión de sustentabilidad política.

 

Supongamos un escenario internacional más complejo que el presente a los efectos de este ejercicio. En éste caso hipotético EEUU finalmente decide abandonar la política expansiva que la Reserva Federal (FED)  viene implementando, adquiriendo títulos a razón de U$S 85.000 millones mensuales para sostener el gasto público en una economía deprimida. Esto puedo ocurrir porque los directivos de la FED  se convencen de que el ciclo económico se ha revertido y EEUU vuelve a transitar el camino del crecimiento o porque finalmente los halcones del déficit fiscal como los llama Paul Krugman han ganado la partida. Esto se expresa en una elevación de la tasa de interés internacional, que ya viene reaccionando hacia arriba, aunque muy moderadamente aún. Supongamos además que a este efecto se le suma una muy buena cosecha norteamericana de soja y una desaceleración del crecimiento de China. Como consecuencia de estos factores el precio internacional de los commodities baja, entre ellos el de la soja y el maíz y como consecuencia el sector agrícola exportador, que posee stocks acumulados, porque ha retenido cerca de un 40 % de la producción de la campaña anterior en silos-bolsa, enfrenta precios unos 20 % inferiores a la anterior campaña.

 

El problema de coyuntura, visto desde el último trimestre de este año, sería: Menor oferta de divisas a la vista, mayores pagos de deuda externa a Presupuestar, porque los niveles de crecimiento del 2013 adicionarían aproximadamente U$S 3.000 millones más en 2014 para el pago del cupón ajustado al crecimiento del PBI, que se agregan a las demandas de dólares ya descriptas, energía, turismo, cancelaciones de deuda externa privada.

 

Supongamos (este es un mero ejercicio, repito) que el Gobierno decide operar sobre esa coyuntura económica adversa en resguardo de las Reservas Internacionales adoptando instrumentos específicos. Por ejemplo decide ampliar a 180 días el pago de las importaciones, lo que genera problemas, pero le permite hacer caja transitoria de Reservas, y a su vez decide ampliar la política de tipos de cambio múltiples, obligando a liquidar por un mercado diferenciado (seguramente próximo al nivel del “blue”) los gastos de turismo, tanto de residentes que demandan dólares como de turistas extranjeros  e incluye en este segmento las transacciones financieras, esto es los pagos de deuda privada y los ingresos de capital. Todo ello sin alterar el control de cambios. No se crea un mercado libre, es un segmento por el que se liquidan determinadas transacciones que actualmente se cursan por el MULC, Mercado Único y Libre de Cambios. El objetivo de estas medidas es simple: Evitar la pérdida acelerada de Reservas cuyo ritmo de  deterioro es insostenible.  Para ello se  intenta por un lado revertir el signo de las transacciones turísticas, fuertemente deficitarias, encareciendo el turismo de argentinos en el exterior y abaratando el turismo en Argentina. Cursar las operaciones financieras por este nuevo mercado tiene el objeto de desalentar la cancelación de créditos ligada a la percepción de los grandes operadores de la existencia de un retraso cambiario. A su vez otorga incentivos al ingreso de capitales que el mercado actual desalienta. Supongamos (reitero que este es un mero ejercicio) además que el Gobierno retoma la política anunciada y luego abandonada en 2011 de pasar de subsidios generalizados a subsidios focalizados y se plantea un esquema paulatino de reducción de las pérdidas de Reservas por el déficit energético, que reduce los subsidios a la energía.

 

Ya estoy escuchando a los grandes medios de la Argentina y a los voceros de las instituciones patronales del “campo” afirmar que estas medidas, que en este ejercicio ficcional propondría el Gobierno, sólo constituyen “parches” que no solucionan nada. Si los enfrentamientos del Gobierno y la Mesa de Enlace han sido duros con altos precios internacionales y buena rentabilidad no es necesario ser un observador esclarecido para inferir que con caída internacional de precios y disminución de las ganancias la propuesta unificadora del sector será proponer una macro devaluación que compense plenamente esa caída. Devaluación que en un esquema ortodoxo deberá ser seguida de una contracción del gasto público y la demanda interna para contener la puja distributiva. Es decir, el conjunto de la sociedad deberá pagar ajustando sus empleos, salarios y actividades para que el sector agrícola no pierda ingresos.

 

Qué hará la oposición en esta ficticia coyuntura propuesta?

 

En primer lugar la UCR y Stolbizer.

 

Referentes como Cobos o el radicalismo cordobés se alinearán sin matices a que la solución para restaurar el equilibrio macroeconómico perdido sea la devaluación y el ajuste interno. Ricardo Alfonsín y Margarita Stolbizer, que se opusieron a la Resolución 125, seguramente apoyarán esta idea de devaluación y ajuste en general, pero matizarán la propuesta de reducción de los subsidios  a las tarifas de los servicios públicos y al gasto social, manteniéndolos en su nivel presente. Seguramente esto alivia a las buenas conciencias. El problema es que si se reduce el salario y el empleo la demanda de subsidios sociales crecerá, es decir aumentará más que proporcionalmente.

 

No creo, que dentro del FAP, el socialismo de Hermes Binner tenga una propuesta muy diferente a la de este último sector del radicalismo. Lo mismo vale para Prat Gay o Carrió, siendo generoso. Ajuste puro y duro o ajuste con matices, pero ajuste al fin, un poco como la derecha europea y la socialdemocracia. El problema para Victoria Donda y Libres del Sur en una coyuntura así tiene más que ver con una visita al psicoanalista que con opciones políticas.

 

El PRO será el abanderado “a lo Rajoy” de una política de fuerte devaluación y ajuste, qué duda cabe. Ya Federico Sturzenneger lo adelantó. Obviamente se encolumnarán en esta postura los diputados del PRO bonaerense que accedan a la banca de la mano del Frente Renovador de Sergio Massa y también lo hará De Narvaez, quien incluso se ha manifestado contra el actual nivel del gasto social al estilo de los vigilantes del déficit fiscal en los EEUU, integrantes del Partido Republicano.

 

Veamos el Frente Renovador entonces como un todo. Su principal referente sostuvo ante el Consejo Interamericano de Comercio y Producción que “el sector que más aporta a la Balanza Comercial es con el que peor estamos….el que sufre más fricciones”. Quien de sus referentes económicos tendrá más peso en una situación límite, en que las papas quemen?     Economistas de cuño heterodoxo, separados por matices con el Frente para la Victoria, como Miguel Peirano o Ricardo Delgado? O el inefable Martín Redrado. Me da la impresión que la tentación de ser la expresión de los sectores tradicionales del poder en una coyuntura así  sería irresistible para Sergio Massa. La política y las alianzas son las de Redrado, la ortodoxia, el establishment, “compensar” (que fea palabra) los  efectos sociales del ajuste, la tarea asignada a los otros. Así las cosas a De Mendiguren le llevaría años volver a dar un charla en una Cámara Empresarial Pyme.

 

No he mencionado a ningún referente de izquierda. Todavía resta ver si la encomiable y ardua tarea militante del FIT por poner un diputado nacional tiene éxito. Creo que éste se opondría a todo y a todos y todas siguiendo una vieja tradición trotskista, de todas maneras su posición no es relevante en una coyuntura de discusión abierta del poder.

 

El propósito de este ejercicio ficcional es suponer una situación límite, porque en ella se ve en que canasta se ponen los huevos. Tiene un fuerte efecto demostración. Será así? Bueno, creo que la experiencia nacional permite sostener que muchas veces la realidad supera a la ficción,  o a la economía-ficción, como en este caso.

 

Por: Pablo Tonelli, economista.