Opinión

El recuerdo a su memoria

Envar «Cacho» El Kadri a trece años de su muerte

Hace trece años, el 19 de julio de 1998, el corazón le jugaba una mala pasada a Envar "Cacho" El Kadri, en Tilcara, provincia de Jujuy.

Quien tuvo el honor de militar con él en los difíciles días de la Resistencia y en las complicadas instancias previas al golpe genocida del 76 no puede menos que recordar en estos especiales momentos dos frases que él dijera:»La clase obrera quiere la batuta y como querer es poder, la van a tener. Ahora, cuando nosotros planteamos la necesidad de que la clase obrera tenga la batuta, sabemos que no se va a lograr ni con acuerdos por arriba ni con toques mágicos, ni nadie lo va a hacer en lugar nuestro. Lo tenemos que hacer nosotros, todos los días, en nuestros lugares de trabajo, de estudio, en nuestros barrios, villas, en nuestros inquilinatos, para que se haga realidad aquella consigna de nuestra querida compañera Evita de que el peronismo será revolucionario o no será…»  (Envar El Kadri, fragmento del discurso pronunciado en la Federación de Box en agosto de 1973).

Otro fragmento que recuerdo dice: “Ganaremos cada vez que algún joven sepa que no todo se compra ni se vende y sienta ganas de querer cambiar el mundo». Hoy que tanto el movimiento obrero como la juventud están siendo demonizada por los sectores del privilegio y los medios monopólicos de comunicación estas palabras demuestran su vigencia. Vigencia que es la de Cacho  El Kadri, un argentino que dio todo por la patria sin preguntar nunca su costo personal o su beneficio. En su vida de entrega al movimiento peronista sufrió cárcel, persecución y exilio hoy es un ejemplo de entrega y militancia.

Miguel A. Gómez Sanjaume