Pero más cierto es aún, que si la base del discurso son un conjunto de referencias falsas, expresiones hipócritas y posicionamientos demagógicos, solo se logra oscurecer el marco argumentativo, envilecer el ámbito de la discusión, y traicionar la buena fe del espectador.
El diputado nacional Federico Pinedo del PRO, decide hacer pública, a través de los medios de comunicación, una supuesta carta enviada a la Presidenta de la Nación (que según él, no daría a difusión si la Presidenta le contestara… ??) en la que reclama: “…que no se le den (a la Ciudad de Buenos Aires ) las fuerzas policiales para su seguridad y que simultáneamente se le quite la protección policial en áreas sensibles para los habitantes, como escuelas, hospitales y medios de transporte; que no se cumpla la manda constitucional de remisión de recursos para la seguridad que se quita o para la Justicia que se traspasa; que se decida unilateralmente no cumplir con planes de inversión comprometidos en servicios de transporte público; que se intente prohibir la disposición de basura en las condiciones pactadas; que se impulse un retiro de fondos de su banco, pasando sobre facultades del Poder Judicial; y, finalmente, lo que motiva esta nota, que se mande a buscar a funcionarios democráticos de un poder local autónomo, como es la Ciudad de Buenos Aires, para llevarlos por la fuerza a reuniones nacionales a las que consideran que no corresponde ir, sin intervención judicial.»
Sabrá el Diputado por la Ciudad de Buenos Aires lo que nosotros como ciudadanos sabemos y observamos?
Es FALSO que el estado nacional no provea las fuerzas de seguridad para protección de los habitantes de la Ciudad de Buenos Aires.
Cualquiera puede ver el despliegue, desde mediados de 2011, de las fuerzas de Gendarmería Nacional, Prefectura y Policía Federal, patrullando las calles ( día y noche), de las comunas 4, 8 y 9 (que, para información del Diputado PRO, pertenecen al territorio de la Ciudad de Buenos Aires, aunque se encuentren de Av. Rivadavia hacia el sur ) y los accesos norte, oeste y sur de la ciudad.
Es FALSO que se hayan retirado los efectivos de Policía Federal de hospitales, escuelas y medios de transporte, ya que la presencia de la Federal es habitual junto a la Policía Metropolitana y la seguridad privada.
Es FALSO que no se cumpla con los planes de inversión de los servicios de transporte público, como lo demuestra las obras de ampliación de la línea E de subterráneos debajo de la avenida Leandro N. Alem.
Es FALSO involucrar a la Nación en una cuestión de gestión de residuos entre la Ciudad de Buenos Aires y la Provincia de Buenos Aires.
Sabemos los habitantes de la Ciudad de Buenos Aires que es HIPOCRITA victimizarse en defensa de los fondos de la Ciudad, cuando el mismo Gobierno de la Ciudad cuadruplico el endeudamiento a una tasa de interés del 12 % (tres veces superior a la tasa de interés de los préstamos que toman otras administraciones nacionales y/o provinciales) y que aumentó un 300 % los impuestos de ABL locales.
Es HIPOCRITA hablar de áreas sensibles de educación, salud y transporte, cuando la ejecución presupuestaria para esas mismas áreas en el primer trimestre no supera el 20 %, en el Gobierno de la Ciudad.
Es HIPOCRITA hablar de áreas sensibles de educación, salud y transporte, cuando el gobierno al que el diputado pertenece cierra 221 cursos de escuelas primarias, secundarias y terciarias, cuando los hospitales sufren desabastecimiento de insumos, con mas de 20 niños en estado crítico por enfermedad bronquiolítica sin camas de internación, o cuando decide no hacerse cargo de la administración del subte, aun después de haber aumentado un 125 % la tarifa.
Es HIPOCRITA hablar de obras en el trasporte público cuando se prometieron en campaña 15 kilómetros de subterráneos por año y solo se inauguraron 3 estaciones.
Es HIPOCRITA hablar de disposición final de la basura cuando el gobierno de la Ciudad, incumple con las metas de la Ley de Basura Cero aprobada por la legislatura de Ciudad de Buenos Aires.
Es HIPOCRITA hablar de retiros de fondos, cuando los propios organismos dependientes del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, al que el diputado pertenece, depositan y pagan los salarios de su personal a través de entidades privadas ( Ej. Sueldo de la Policía Metropolitana – Banco de Galicia ).
Es HIPOCRITA volver a victimizarse por la convocatoria a presentarse a la reunión paritaria del subterráneo, no asumiendo la responsabilidad de administrar un servicio público que es a todas luces exclusivamente resorte del gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Por suerte los habitantes de la Ciudad de Buenos Aires podemos identificar actitudes DEMAGÓGICAS cuando algún diputado, como en el caso de PINEDO, se arrogan representatividad del pueblo, protección ante agresiones, sinceridad y defensa del poder democrático del pueblo, y acompañan calladamente las políticas del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, de desamparo social, de apropiación de los recursos económicos del estado, del direccionamiento de esos recursos hacia los grupos empresarios propios o afines, del desmantelamiento de escuelas (sin techos, sin gas), del abandono del Hospital Borda entre otros, de la irresponsabilidad ante las obligaciones de gestión del servicio de subterráneos o control de nuevas edificaciones ( un derrumbe por mes ) , de la desarticulación de los programas culturales en barrios, del retiro de micros y viandas a las poblaciones de niños más vulnerables.
No es necesario teatralizar. Pinedo y el PRO en su conjunto no creen ni defenderán la soberanía territorial, política ni económica de la Argentina, eso quedó demostrado en la cuestión YPF y ahora en la cuestión Malvinas.


