Sociedad

Por Leandro Cancio y Felipe Barreiros

“Lo importante es mantener los ideales a través del tiempo”

El Mensajero Diario dialogó con Gustavo Campana, periodista que trabaja en Radio Nacional. Habló de las invisibilizaciones, aquellos temas que no están dentro de la lógica de los grandes medios y que forma parte de la instalación o desinstalación de temas, según sus intereses corporativos.

Es una entrevista atípica y  muy especial, ya que fue realizada en el estudio de am 750, durante el programa especial que Gustavo estaba poniendo al aire en ese momento. Con total naturalidad, pasa de charlar  a presentar un tema musical, o un testimonio grabado. También nos contó también sus inicios en el trabajo radial, y su experiencia en televisión.

 

– ¿Cómo definirías la tarea del locutor?

-El trabajo de formación de locutor tiene más que ver con el envase que en el contenido,  entonces no pasa por meterle una cosa estética al asunto, pasa por entender el  asunto, saber lo que queros comunicar , dónde hay que acentuar, cómo decirlo, es muy complejo. Conocí pocos locutores que supieran armar un relato. Uno de los más grandes locutores  que conocí es Juan Carlos Beltrán, la voz de “La República Perdida”.  Sacaba la entonación sin conocer el texto 

 

– Tenés un gran compromiso con la información, con  los temas que desarrollás.

– Sí, en este momento estamos trabajando el tema de las Islas Malvinas. El alfonsismo hizo un  reclamo soberano de las Islas (corre el audio del  discurso de Alfonsín en 1983).  Denunció  la base militar de Inglaterra en Malvinas, en el contexto de la Guerra Fría. Menem congeló el reclamo, y luego Néstor y Cristina retoman l a luchar por la soberanía.

Tengo una responsabilidad cuando manejo el micrófono, por eso tomo mi trabajo con la mayor seriedad, sinceridad  y compromiso posible. 

 

_¿Cuándo empezaste a trabajar en radio?

_ Yo arranqué el 17 de noviembre de 1981. Estaba en primer año de la Escuela Argentina de Periodismo,  en Uriarte y Santa Fe. Al mismo tiempo estaba haciendo la colimba. En ese momento, no existía la carrera de Ciencias de la Comunicación. Entré a trabajar como redactor en una revista de básquet llamada Minuto, ejercía periodismo gráfico.

En la radio comencé en 1987, en Radio Splendid. Hacíamos un magazine los sábados a la tarde, que era un resumen de toda la semana. También he estado en La Red, en Excelsior, pasé por FM Rivadavia donde estuve con Juan Alberto Badía, que después me llevó a Radio Ciudad -que fue desguazada  por Telerman y Macri. Tuve programas también  en Radio del Plata, y actualmente estoy  en Radio Nacional, soy coordinador durante los fines de semana. También laburo acá,  en la AM 750.

 

_ ¿ Cuál es tu laburo acá en la emisora?

_ Yo ahora hago el programa “Prohibido de Amanecer” de cinco y media de la mañana a siete, es una lectura de diarios típica. Me quedo después como columnista de siete a diez, en “La Patria transpirada”. Y hace cuatro años que hacemos un programa que se llama “Funes el memorioso” los sábados a la noche. A mí me ayudó mucho en mi carrera el hecho de relatar fútbol, donde vos manejas cuatro o cinco horas de aire entre la previa del encuentro, el partido en sí y el post partido. Empecé relatando a Platense, no me lo olvido más (risas).  Tengo también bastante experiencia gráfica en medios zonales. También durante el 2000 trabaje en Telefé Internacional. Estuve durante diez años en televisión.

 

_ Durante tu carrera fuiste atravesando distintas etapas políticas. Y siempre mantuviste tus posiciones, nunca te traicionaste.

_ En 1989 hacía el programa “Causa Pendiente” hacia lo mismo que hago hoy, en una soledad horrible. Defendíamos las empresas del Estado,  nos oponíamos a las privatizaciones, eso tenía un costo: ese costo implicaba aparecer y desaparecer del aire, pero conociendo las generales de la ley, sin victimizarnos ni nada por el estilo, y aprendimos con mucho rigor que se trataba  de hacer lo nuestro y peleamos desde nuestro lugar por lo que creemos , en el comienzo del menemismo. Hoy en día estamos en el mismo lugar, y es lo que uno pide para todos: estés en el lugar en el que estés, desde el punto de vista ideológico, lo importante es mantener los ideales a través del tiempo. Es complejo hoy trabajar donde no comulgás, porque las empresas periodísticas dejaron de estar en manos de empresarios periodísticos, como sí lo estaban en los noventa, ellos sí bancaban tu disenso. Las discusiones que hoy tenemos, se vienen dando en  nuestro país hace doscientos años, creo que desde el 26 de mayo desde 1810. Cada vez que aparece algún momento histórico donde se profundiza el ensanchamiento de derechos, va a venir la respuesta virulenta de quien pretende sostener sus privilegios. Y ya en este momento, después de más de treinta años de democracia ininterrumpidos, no pueden embestir más con golpes de estado militares, entonces lo hacen con los medios.

 

_ ¿Cómo ves el accionar de ciertos medios en este período histórico?

_  En un momento de la globalización y del proceso de concentración, los dueños de la torta, los representantes de los grandes grupos económicos decidieron dejar de tener intermediarios y compraron los medios. A partir de ese momento se desvirtuó totalmente el trabajo de periodista, ya que  antes se podía disentir con la línea editorial de un medio, y sin embargo trabajar en él sin traicionarte, porque el dueño entendía que sumabas, y que ahora eso es imposible, como te decía anteriormente.  Los medios instalan o desinstalan temas, según sus propios intereses.  Yo comparo el grado de invisibilidad que hoy se genera con lo que los medios no quieren que vos veas, y el grado de visibilidad con  lo que quieren que  veas, solamente con el armado que desde el punto de vista periodístico tuvo la última dictadura. Hoy se genera un cerco desde la siguiente lógica: en total entre los que leen Clarín, escuchan cualquiera de las doscientas y pico de radios que tiene el sistema en todo el país y de los casi doscientos diarios que tiene el mismo sistema, más los canales de televisión, más cable, hay un setenta u ochenta  por ciento de la población que está ligado a ese discurso único. Ellos saben que la capacidad de respuesta del otro lado la escucha el cinco por ciento de la población. Por lo tanto, es un absurdo desde todo punto vista pensar que existe un monopolio de medos por parte del Estado. Yo estoy convencido que el programa 678 es una construcción de la oposición, y no del oficialismo.  Por supuesto que es una ironía lo que te digo, pero 678 nació después de la 125 cuando la oposición se vuelve brutal, y además, destituyente. Y eso armó la necesidad de tener que construir una voz.