El día de ayer fue una jornada de intenso trabajo en la Legislatura. Inmediatamente después de finalizada la reunión de la Comisión Investigadora, en la que Sergio Burstein concluyó la declaración que había iniciado el 12 de octubre, momento de una serie de incidentes, el macrismo trató de responder a la denuncia surgida desde la oposición de que la Policía Metropolitana había comprado equipos de inteligencia en forma reservada.El mismo jefe de la fuerza policial, Eugenio Burzaco, dio la cara ante las acusaciones suscritas por los legisladores Raúl Fernández (Encuentro Progresista) y Diego Kravetz (Bloque Peronista), acompañado por funcionarios de la PM que dieron detalles sobre los equipos de seguridad que utilizan. Los tres aparatos a los que se hizo referencia estuvieron presentes sobre la mesa de la sala durante la explicación, lo mismo que un cd con el software de investigación del que se sirven.El michettista Martín Borrelli, quien estuvo a cargo de abrir el encuentro con la prensa, explicó que se decidió convocar la conferencia “porque por la índole de la denuncia no podíamos esperar los tiempos de la Comisión Investigadora”. Burzaco, a su vez, expresó preocupación por la “liviandad con que se actúa en algo que nos afecta a todos” y aprovechó para hacer referencia al uso de la tecnología de seguridad en la identificación de una red de pornografía infantil.La explicación del funcionamiento de los aparatos estuvo a cargo del superintendente de comunicaciones de la PM, Eduardo Martino. El primero de los equipos es un receptor portátil para identificar transmisiones de radio que, según explicó el funcionario, “no puede interferir señales ajenas ni habilita a escuchar conversaciones telefónicas”. El segundo dispositivo, un analizador de juntura, “se usa para ver si en un espacio cerrado hay equipos eléctricos funcionando”. Por último habló del sistema analizador de redes, “utilizado para saber si hay fallas o interferencias en las comunicaciones”, según lo declarado por Martino.El superintendente también se refirió al software a través del cual la fuerza realiza “análisis de información”. La explicación apuntó a que el sistema solo releva datos disponibles en redes públicas en base a parámetros determinados por los policías. “Muchos bancos y aseguradoras seguramente también los usan”, completó. Tanto Martino como Burzaco hicieron hincapié a que la exposición de estas herramientas resultaba contraproducente debido a que posibles “hackers”, según su propia denominación, entrarían en conocimiento de cuáles son sus sistemas.Para cerrar, Burzaco informó que el proceso de compra será aclarado por la Subsecretaría de Administración en una nueva presentación que se llevará a cabo el martes de la semana próxima, aunque aseguró que no hubo irregularidades.En respuesta a esta conferencia, los legisladores Kravetz y Fernández reiteraron su denuncia ante la prensa y aclararon que, “si bien Burzaco trajo 3 aparatos de contrainteligencia”, no había incluido entre ellos “un receptor portátil que permite hacer escuchas”. “La Ciudad tiene una ley de compras que se ha violado”, dijo Kravetz, y agregó que la Metropolitana efectuó compras “que no hacen a su competencia”, por lo cual se presentarán ante el juzgado de Oyarbide.El legislador Diego Kravetz, respondió a dichos de Burzaco quien había expresado que la acusaciones del Legislador eran disparatadas: «El único disparate es hacer compras de forma ilegal, obviando la Constitución y la Ley de Compras», afirmó.La denuncia se basa en el hecho de utilizar “un mecanismo absolutamente prohibido que es la compra a través del secreto de Estado. Esto lo puede hacer la Presidenta y casi que se usa en casos de guerra. Ellos se toman de esta normativa nacional que está prohibida en todos lados y compran mediante un expediente que apareció un software de inteligencia criminal, y por otro expediente que está desaparecido pero que nosotros tenemos una copia, compran 5 elementos uno para detectar micrófonos, otro para detectar pinchaduras, otro para detectar derivaciones de teléfonos, otro de videocámaras para detectar presencia humana y otro receptor portátil para escuchar lo que hablan a través de una pared. Todos son elementos ilegales para los fines de la Policía Metropolitana porque son para espionaje por medio del secreto de Estado. Si Burzaco no sabía todo esto está pintado, y si lo sabía lo que tiene que hacer es hacer la denuncia o dar un paso al costado”, sostuvo el legislador por radio Rivadavia.Kravetz, describió que estas compras comenzaron en el año 2009, y se terminó de pagar en el 2010, cuando Burzaco ya estaba a cargo de la PM, y remarcó que “el expediente está desaparecido”. “Cuando empezamos con la Comisión Investigadora pedimos los expedientes pero Burzaco no nos dio este expediente. Burzaco compra herramientas para hacer espionaje. No hay duda de que pueden seguir espiando”, subrayó.
Legisladores acusan a Burzaco por la compra de elementos para espionaje
Luego de las acusaciones realizadas por los legisladores Diego Kravetz y Raúl Fernández en referencia a compras de sistemas de espionaje por parte de la Policía Metropolitana, el jefe de la fuerza, Eugenio Burzaco, asistió a la Legislatura para dar explicaciones.


