El secretario adjunto del Sindicato de Camioneros, Pablo Moyano, ratificó hoy que de no haber una solución al rescisión del contrato de Covelia declarará un paro nacional de recolectores.
De esta manera salió al cruce de los dichos del ministro del Interior, Florencio Randazzo, quien había considerado un «despropósito» la medida de fuerza del sector.
«Que Randazzo venga y les diga a los muchachos que se quedan sin trabajo», desafió el dirigente camionero.
En este sentido sostuvo que «el 9 de agosto quedan 400 trabajadores en la calle. Y no vamos a permitir que empleados formales sean reemplazados por trabajadores informales como son los que están en los planes Argentina Trabaja».
Según él actualmente «un barrendero con 20 años de antigüedad cobra entre $6.000 y $7.000» y acusó al Gobierno nacional de quererlos «reemplazar con las cooperativas» y añadió: «Quieren que hagan el mismo trabajo por un sueldo de $1500».
«La punta de lanza es Quilmes, si avanzan acá puede repercutir en todo el país. Esto quiere decir que más de cinco mil trabajadores podrían perder su empleo, reemplazados por estos planes; esa gente también tiene sus necesidades, pero no se puede reemplazar un trabajo formal por uno informal», alertó el gremialista.


