¿Por qué empezaste con este compromiso político? Tengo 26 años y siempre me interesó mucho la política. En la secundaria tuve la suerte de tener un profesor que nos dio a leer el Manifiesto Comunista y nos hizo estudiar lo que era la Guerra Fría. Incluso tuve una experiencia en un colegio religioso de organizarme con mis compañeros en contra de la curia,son experiencias que tuve cuando era pibe que me hicieron salir bastante politizado. Iba buscando cómo darle lugar a todo ese apetito político de distintas formas, pero más por mi cuenta: un programa de radios con amigos, una revista política y entré a estudiar en Marcelo T en el 2007 y pasaron tres años hasta que empecé a militar. Había tenido de docente a Cristian Castillo del PTS amigos que militaban en el Partido Obrero pero no me había llamado nada la atención la militancia estudiantil. En el 2010, en Marcelo T ocurre la lucha de los secundarios que estaban en toma y toman la facultad en solidaridad, y por el edificio único, surge algo interesante: asambleas de 1500 personas en las cuales intervenían distintas corrientes políticas pero activistas independientes un puñado definían qué iba a pasar si seguía con la toma o no. Yo me metí de forma apasionada en el conflicto, en el medio conozco a compañeros del PTS. Lo bueno es que cuando hay un conflicto, en la experiencia misma, vescomo se mueven las distintas corrientes y sacas tus conclusiones y se pueden llevar más al final en la experiencia viva, al calor de los hechos. Pero pasa algo particular: el conflicto por el edificio único, más o menos se cierra, se llega a un acuerdo e inmediatamente matan a Mariano Ferreyra y se arma la asamblea. Pensaba que iba a ser una asamblea más grande iba con mucha expectativa, bronca y ganas de ver qué salía, llego y había nada más que 300 personas. En el momento podría haber visto el vaso medio vacío que era que por un edificio sumás 1500 personas, te matan a un compañero y somos 300 pero me pareció más interesante quedarme con el vaso lleno. Con un grupo de compañeros habíamos sacado la conclusión de que no servía de nada pelear por un edificio, pero sí cuando pasaba algo así, entendí que el movimiento estudiantil potencialmente podía ser un aliado fundamental de la lucha de trabajadores y que eso no ocurría solo sino que era como uno daba la pelea. Y eso me pareció que no era un azar, que uno no puede pretender que el día de mañana cuando quemen las papas los estudiantes estén junto a los trabajadores, no hay garantía de que así suceda, hemos visto movimientos estudiantiles reaccionarios en los 50´s que salían a apalear trabajadores. Mismo hoy en Venezuela que los organizan junto a la derecha y al imperialismo yanqui entonces entendí que potencialmente es muy importante y estratégico ganar un sector del movimiento estudiantil y unir en conjunto a los trabajadores y salí de ahí y supe que quería militar por esas ideas en el movimiento estudiantil. Años después, casualmente o no, ganamos la conducción del centro de estudiantes, hubo un paro y estuvimos junto a los trabajadores antiburocráticos en ese paro. ¿Cómo es ser presidente del centro de estudiantes? ¿Qué cosas cambiaron en vos, en cuanto a responsabilidades? Muere Kirchner y Ferreyra, las elecciones eran muy politizadas, el kirchnerismo quería unificar los muertos, y a Mariano lo había matado la burocracia sindical, entramado del gobierno. Me acuerdo que fuimos a dar una discusión, que era muy contracorriente: contraponer la militancia de los jóvenes que nos organizamos junto a los trabajadores y lo hacemos por pura convicción de querer cambiar el mundo. La militancia de la Cámpora hoy se empieza a dar más claramente y en ese momento era más difícil discutirlo, hay tipos que militan para formar parte de los funcionarios del Estado. En esas elecciones ganó la mella, luego la UES. Cuatro años después estamos dirigiendo el centro y nos votó el 44% de los estudiantes en sociología. Para mis compañeros y para mí, que me elijan fue una gran responsabilidad, que seguimos asumiendo. Abrimos con una discusión de que no queramos que voten un nuevo delegado, como antes teníamos una agrupación le delegamos el centro a otra agrupación que es de izquierda, y lo que discutíamos era que el desafío que teníamos era poner en pie un centro de estudiantes que sea militante. Hay pibes que por ahí no quieren militar en el PTS y no tienen por qué hacerlo; que vean al centro de estudiantes como un espacio de militancia. Porque políticamente la facultad de sociales es muy importante. Como había logrado meterse el gobierno ahí, el anterior rector era de Carta Abierta y el nuevo es panelista de 678, cada una de las carreras de la facultad jugó un rol en las políticas que tomó el gobierno. Comu jugó un rol en lo que fue la ley de medios, que a años de implementada, a razón de una corpo clarinista, ahora tenes otra corpo con k pero el espacio a los medios alternativos no se les dio. El gobierno intentó hacer un bastión de la facultad. Al calor del fin del ciclo de este gobierno, se empieza a ver, principalmente en los estudiantes, un apoyo a la izquierda. Nosotros hoy tenemos el desafío que ese gran apoyo que se expresó en las urnas, tomen en sus manos causas sentidas y se sumen. Cuando fue el paro del 10 de abril -que para muchos fue el primero- abrimos discusiones en las aulas para ver cómo sería el paro y no a través de la parte burocrática. Y la decisión salió desde ahí. ¿Que opinión surgió cuando Pablo Ferreyra decidió ser candidato por el kirchnerismo? Expresa este clima que te decía que quería hacer el kirchnerismo en el 2010, la muerte de Néstor y Mariano, reconciliar muertes que para nosotros son irreconciliables. Mariano Ferreyra militaba en el PO; su militancia iba primero y lo encontró peleando por los trabajadores terciarizados para que salieran de las condiciones que tenían, su militancia iba por derribar ese Estado que hoy en día lo tiene este gobierno kirchnerista con el cual se beneficia, a empresarios que gobiernan a costa de trabajadores. Eso se puede ver hoy que hay un ajuste terrible, que decretaron que lo tienen que pagar los trabajadores por vía tarifazo, sin aumento a los salarios cuando hay millones para pagarle al Repsol. Hay quienes opinan que se puede sostener una alianza ahí. Opino que su juego político no tiene nada que ver con lo que hacía su hermano. De hecho, de lo que más recuerdo de cuándo fue la sentencia a Pedraza, estando en Comodoro Py los jueces tuvieron que salir a explicar y atajarse de por qué no le daban una pena a Tomada. Cuando había una escucha que lo tenía a Tomada con Pedraza, a tres años del asesinato -con la sangre caliente de Mariano- una escucha que formó parte de la causa con un trato muy afectuoso y Tomada le preguntaba a Pedraza cómo iban a hacer para que no siguen avanzando los del PTS en el ferrocarril y Tomada decía que iba a hacer una charlita. Mostraba la complicidad entre el Estado y la complicidad sindical. Que años después se haya presentado como candidato en la boleta de Cristina habla, o de una contradicción que no tiene resuelta, o de un oportunismo que lo distancia a años luz de la pelea que dio su hermano. ¿Cuáles son los objetivos de aquí a un año desde lo político y personal? Mi vida la voy articulando alrededor de la militancia revolucionaria. Hoy en día me toca militar en sociales, el día de mañana no lo pensé todavía. Lo pienso como un gran desafío todo lo que aprendí en la militancia universitaria, poder llevarlo a otro desafío que se me plantee en dónde pueda aportar a la causa de los trabajadores ya sea en la provincia, ya sea en otro ámbito estudiantil o en el movimiento obrero. Pero siempre intentando aportara la causa de los trabajadores, eso más a nivel personal. El año que viene va a haber elecciones y calculo que va a crecer más el Frente de Izquierda. Tenemos parlamentarios y estamos todo el tiempo intentando utilizarlos como una tribuna de la lucha de los trabajadores en las calles,no solo dar discusiones ahí adentro, que las fuerzas de esas bancas estén en las calles y en los trabajadores. Hay un cambio de ánimo en las empresas desde el paro de abril porque se empieza a ver una clase obrera. Moyano tuvo que salir a diferenciarse tanto de los ataques del gobierno como de los piquetes de la izquierda. Moyano y Caló decían que paraban por televisión. Todos mis compañeros fueron a las fábricas y abrieron la discusión de si se paraba por qué; así se paró Kraft y la línea del subte B con asamblea. A parte del paro había que salir a la calle, decir que no teníamos nada que ver con esa burocracia y poner el grito en el cielo de que los trabajadores le quieren dar cadena perpetua a toda la clase obrera que está saliendo a luchar, se marcó una clara diferencia. Nosotros nos propusimos un horizonte como partido que nos gusta pensar la posición que es ir a la conquista de los sindicatos. Si la izquierda pudiese arrebatarle a la burocracia sindical dos o tres sindicatos, no digo todos, y de ahí poder pensar y establecer más claramente la alianza obrera-popular, levantar todas las demandas no solo de los trabajadores en blanco sino los precarizados y sin trabajo. Desde tribunas de masas que son los sindicatos ya podes empezar a pensar en alianzas y en peleas que hoy en día no la podes hacer. Un ejemplo pequeño: en el corte de la Panamericana estuvieron los vecinos del barrio Las Tunas que está en Tigre que se inunda por losnegocios inmobiliarios del Nordelta. Los trabajadores de Kraft comenzaron a solidarizarse con la gente desde las fábricas y eso hizo que el día que hubo paro -que llamaba la burocracia sindical que sus principales demandas pusieran por delante el impuesto a las ganancias y casi no hablaba de los trabajadores-los trabajadores fueron porque entendieronque esa alianza entre los trabajadores ocupados con los trabajadores desocupados en los barrios era una alianza que si se empieza a hacer más en conjunto, no se puede frenar. Por eso el peronismo, tiene por un lado, un peso de burócrata en los sindicatos y los financia. Y en paralelo, intenta tener un aparato punteril en los barrios. Si la izquierda logra unir esos sindicatos en comisión interna que importe la pelea no solo de los trabajadores de ocupados con los desocupados, los barrios que tiene problemáticas es una alianza muy difícil de desarmar. Pero hay muchos sindicatos que están en línea con el gobierno es difícil lo que quieren lograr. ¿Como lo harían? A nosotros nos fue muy bien en la ciudad con las fábricas que pertenecen a sindicatos ligados al gobierno y que llamaban a no parar. Más allá de la fuerza que le ponga el gobierno en hacer un discurso bien cerradito, de los medios oficialistas y otros medios. Cuando uno va a discutir con la base en la universidad y en el movimiento obrero te das cuenta que el discurso que tiene el gobierno en los medios no lo levantan los trabajadores en la fábrica, por eso la Kraft no la para el PTS porque se levantó un día y convocó, tiene que expresar un estado de ánimo real que haga que empalmen las ideas que el sector antiburocrático de la izquierda con sectores de la base que están sufriendo en carne propia un ajuste que es real por eso también el mismo Moyanismo no le quieren dar continuidad a una medida que fue un éxito que no quiere que se le vaya de las manos entre lo que fue en la clase obrera. Porque se les puede terminar volviendo en su contra. Si tendrías que dar un mensaje o decirles a los jóvenes que pensás de militar. Son dos cosas. Primero a todos los pibes con los que uno cursa cotidianamente o discute en las aulas y en las asambleas, les diría que todavía hay un sector de jóvenes que tenemos la posibilidad de estudiar y la ilusión o creencia de que vamos a egresarnos y ejercer. Una idea de vida que lamento decirles que por la crisis económica que hay en curso, que se empieza a ver en distintos países, los platos rotos lo pagan siempre los mismos. Va a ser la misma realidad la que les muestre que frente a los problemas la salida individual no va a ser una salida, sino pensar una respuesta colectiva. Creo que nuestra generación es una generación que le va a tocar volver a despertarse y volver a poner la palabra revolución en la tapa de los diarios y ya lo está haciendo, en distintos lugares de Europa. Está despertando de una gran derrota que fueron los 70´s en Argentina y después de los desaparecidos viene el neoliberalismo: primero te mato materialmente, a los sectores más conscientes y después sobre tus propias conquistas. Fue a nivel mundial, el siglo de las revoluciones, triunfantes derrotadas y todo. Uno de los aspectos que les diría es reflexionar más en base a eso y organizarse. Soy marxista, el marxismo es científico no utópico,y entendemos que el mundo se divide en dos clases sociales: el 95% trabaja para mantener a un 5% parasito que no se necesita. A esos jóvenes, con vocación de militancia, de compromiso, que por ahí van a militar a un barrio les diría que toman en sus manos esas ideas de marxismo porque no son más que los doscientos años de experiencia que tiene la clase obrera como clase. Porque es la clase que mueve el mundo y por eso es la que tiene la capacidad por su rol en la economía, las razones que generan esas miserias van a seguir estando porque el mundo se sigue organizando de la misma maneray le vamos a poder poner parches. La propuesta de los marxistas es cómo nosotros lo cambiamos de raíz y eso es por medio de una revolución y en esa revolución entendemos que la clase obrera va a estar a la cabeza, solos no, van a tener que tener la capacidad de acaudillar a todos los sectores de la sociedad. Los trabajadores son los que mueven los hilos de la historia. Para estar en la cabeza tienen que ganarse a un sector importante de los estudiantes. Esa revolución tiene que empezar por algún país, Argentina es un eslabón débil del capitalismo a nivel mundial por el peso que tiene el trotkismo y las izquierdas revolucionarias que se ve en pocos lugares del mundo. En Argentina el movimiento obrero siempre tuvo un rol central e importantísimo. De hecho antes de la Triple A, lo primero que hizo la dictadura militar era entrar a las fábricas y agarrar a los delegados.
Los Jóvenes y la política
“Nuestra generación volverá a poner la palabra Revolución en los diarios»
Nicolás “Colo” Vigarelli es Presidente del Centro de Estudiantes de la Facultad de Sociales de la UBA y milita desde el 2010 en la Juventud del PTS. Se reconoce marxista y habla de la burocracia sindical,la necesidad de unir a los estudiantes con los trabajadores e ir a la conquista de los sindicatos. También habla sobre la muerte de Mariano Ferreyra.


