En la noche del 25 de abril, personal jerárquico de la empresa retiró todo el dinero existente en sus 7 sucursales y cambió todas las cerraduras, dejando a todos sus empleados (39 trabajadores) en la calle sin ningún tipo de explicación. Recién el 29 de abril los trabajadores recibieron los telegramas de despido, los cuales indicaban que debían presentarse en la quiebra, que se tramita el Juzgado Comercial N° 7. Desde la empresa aseguran que se dieron estrictas órdenes para pagar a los trabajadores, sin embargo los abogados que la representan en la quiebra sostienen que las instrucciones fueron que se iniciara la misma y que los trabajadores cobrarían en la medida que alcanzara el dinero allí depositado en el Juzgado.
La quiebra de GLOBAL EXCHANGE es un caso testigo de este tipo de quiebras fraudulentas, siendo sus sucesoras las de LEAR y RR DONNELLEY, quienes insolventaron las filiales locales para beneficiar a sus casas matrices. Estos hechos se dan en un contexto de ajuste marcado por el aumento de la inflación y del desempleo, mientras que el gobierno nacional se empeña en garantizar las ganancias de las empresas extranjeras a costa de los trabajadores.
Como para agravar la situación, cabe destacar que la quiebra presenta demasiadas irregularidades constituyéndose así en una quiebra fraudulenta dado que los dos acreedores principales denunciados, EURODIVISAS S.A. y GLOBAL EXCHANGE S.L. (detentan el 95% de las deudas) pertenecen a la misma empresa, es decir que ellos se deben a sí mismos.
Por su parte, los 39 trabajadores que quedaron en la calle deberán aguardar a que la Justicia resuelva la denuncia penal por quiebra fraudulenta que se presentará ante la Justicia en lo Correccional y Criminal y ante la Justicia Penal Económica, la cual implica el pedido de captura internacional de los directivos de EURODIVISAS S.A. y GLOBAL EXCHANGE S.L. Sólo en ese momento podrán cobrar sus salarios de abril y las correspondientes indemnizaciones por el despido.



