Opinión

La semana que fue, la semana que viene

El director del Mensajero Diario realiza en la editorial de cada semana un análisis de los hechos más importantes de la semana y el impacto de las elecciones porteñas en el plano político nacional.

Una semana con elecciones en la ciudad

Esta semana que terminó estuvo marcada a fuego por las elecciones en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Actos de campaña, cruce de encuestas y cierres finales fueron los predominantes.

Sin embargo el principio de la semana se caldeó con la decisión de la Presidenta de prohibir por decreto el rubro 59. Una acertada medida que si bien no va a terminar con la trata de blanca tiene la virtud de terminar con la hipocresía del doble discurso.

Mientras en las primeras páginas los grandes medios en sus primeras planas denuncian la trata, en las páginas comerciales «lucran» con los avisos de carácter sexual. Por supuesto que no alcanza pero es un comienzo.

Ahora hay que avanzar sobre los prostíbulos disfrazados de Whisquerías, Bares o lugares de diversión nocturna. Para ello habrá que romper con la connivencia, por todos conocida, entre las policías y los proxenetas.

Es vox populi que así como los cargos de Comisario en las Comisarías de la Ciudad de Buenos Aires se compraban también es sabido que los lugares donde se ejerce la prostitución son protegido por la misma. Ni hablar de lo que sucede en el interior del país.

Las nuevas políticas de seguridad que está desarrollando el Ministerio de Seguridad a cargo de Nilda Garre contribuye a avanzar en ese sentido. Habrá que modificar el Código Penal avanzando sobre el castigo al cliente. Pero también habrá que desarrollar políticas sociales de contención de las victimas.

Nadie se prostituye por «que le gusta». Las condiciones sociales y el deterioro cultural son los factor desencadenantes. Y sólo estamos hablando de la parte blanda del tema. Porque el negocio tiene una parte oscura que es la explotación rayana con la esclavitud. «El negocio» potencia el secuestro de personas y su explotación con fines sexuales.

Mucho se ha avanzado en la recuperación de derechos conculcados pero Argentina se merece ser un país sin niños en la calle, personas en situación de calle, argentinas y argentinos protegidos contra la servidumbre sexual o laboral. De todas maneras el ritmo de esta semana lo marcó la elección de la ciudad.

A las denuncias sobre lo denominado como campaña sucia por parte del PRO se le sumó la movilización de estudiantes secundarios, con tomas incluidas, en contra de las políticas educativas de Macri y el estado edilicio de las escuelas.

Hasta que llegó el domingo, un domingo con un clima agradable a diferencia del que predominaba en los últimos días. Intensa actividad de coches y votantes, una elección sin grandes problemas más allá de las ya tradicionales picardías.

Un domingo a plena democracia, un domingo con ratificación de algunos supuestos pero también con algunas sorpresas. Que Macri y Filmus iban a la segunda vuelta ya era sabido, que Macri ganaba la primera vuelta también, que la elección se había polarizado todos lo comentaban.

La sorpresa fue la diferencia entre Macri y Filmus y el pésimo desempeño del resto de los candidatos. Algunos con estos resultados desaparecerán del escenario político de la Ciudad. Castrili, Todesca, Giorno, Telerman, Biondini etc. Apenas rozaron o poco más un uno por ciento de votos.

Carrió sigue en caída libre, de tanto anunciar catástrofes se olvidó de anunciar la suya. Su candidata nunca levantó vuelo, luego de haber sido hace cuatro años la ganadora en la elección de Senadores logrando poner dos Senadores en nombre de la C.C., por memoria apenas se instaló un legislador si es que el conteo final no se lo baja.

Los radicales hicieron su peor elección en los últimos diez años. Se equivocaron de Candidata rechazando los dos mejores candidatos posibles, aunque no ganadores hubieran garantizado la fidelización del voto histórico radical, Suárez Lastra u Olivera. Llevaron a cabo una campaña lavada y no lograron rescatar ese voto histórico del radicalismo porteño.

Este pecado de campaña no fue patrimonio solo de los radicales. Duran Barba planteo un estilo de campaña, el modelo pelotero, el de la no política, el de la no propuesta, el de solo generalidades vacuas.

El modelo de campaña donde era imposible hablar con los candidatos de propuestas o proyectos. El Mensajero Diario intentó realizar entrevistas, convocar a los Candidatos a Comuneros, convocarlos a debatir. Nunca lo logramos y esto también lo señalaban los colegas de los otros medios.

Salvo en las pantallas o en los medios que forman parte de los medios monopólicos en donde por otra parte se acordaban los limites de lo que se hablaba, como muestra la entrevista a Mauricio Macri en lo de Susana, los candidatos brillaban por su ausencia.

El Rabino Bergman encabezaba la lista de Legisladores, se supone que la encabezaba por que su perfil atraería votos pero para ello debía aparecer en los medios. Esto no sucedió.

Esta campaña de pelotero, de «Sos bienvenido», «Vamos bien» etc. También fue aceptado por todos los otros candidatos de la oposición. Algunos por falta de recursos económicos o humanos. Otros tal vez por propia convicción ideológica.

Es cierto que pedirle a Castrili, López Murphi, Telerman, etc. que ocuparan la calle rompiendo con la campaña de pelotero y cotillón es pedirle peras al olmo. Pero tanto el Frente para la Victoria como Proyecto Sur, uno en mayor medida que el otro, podían quebrar la lógica de el escenario festivo propuesto por Macri.

El Frente para la Victoria prefirió quedarse solo en la identificación con Cristina. «Porque estoy con Cristina estoy con Filmus». Eso estaba bien para empezar pero ya acercándose a la elección hubiera hecho falta poner más el acento en la pésima gestión de Gobierno de Macri.

El Borda sin luz, gas ni agua, el estado de los hospitales, la sobre facturación de las obras públicas, los kilómetros de subte que no se hicieron, el estado de las escuelas etc. No fueron resaltados en la campaña de Filmus.

El Frente para la Victoria no supo o no pudo instrumentar se enorme potencial militante instalando esa militancia en la calle ganado para si lo contrario del pelotero, la vida cotidiana de los porteños.

Pronto se analizara la segmentación por edades de los votantes y se vera que muchos pertenecen al espacio de los jubilados. Esos jubilados que hoy han votado a Macri son parte de los nuevos jubilados que incluyó el kirchnerismo para ellos el Frente para la Victoria no se dio una política puntual.

Tampoco Solanas supo darse, aunque a el tal vez le sea más difícil, una campaña menos de pelotero. Todos aceptaron el escenario propuesto por Duran Barba y Macri y todos perdieron por ello.

La situación de Pino merece un comentario aparte. Habiendo perdido más del 10 % de los votos obtenidos en la anterior elección se encamina hacia el mayor de los ostracismos.

Es que desde hoy sus únicos aliados con territorio, Libres del Sur, Socialistas, Claudio Lozano, Gen etc. Se alejan de el para encarar la campaña nacional donde a Solanas lo representa Alcira Argumedo.

Para colmo ninguno de estos grupos a logrado poner un legislador propio y en el caso de Claudio Lozano hay una factura a cobrar. Es que el argumento de Solanas era que el medía en la Ciudad más que Lozano para terminar apenas dos puntos más y encima rifar su proyecto nacional. El cine de parabienes seguro que Pino volverá a filmar.

Se viene la segunda vuelta

La diferencia es grande, casi imposible de levantar. Ya se comienza a especular con que ¿Para que ir a la segunda vuelta? Y también sobre que va a hacer Cristina.

Es que hay un 10% más o menos de voto cruzado. Esto es vota a Macri pero también vota a Cristina. Muchas son las razones de ello y deberá ser tratado en otra nota.  Si Cristina no participa en este tramo la derrota, que es posible, la paga ella.

Todos los medios monopólicos hablarán de la primera derrota de Cristina. Pero si Cristina participa en la derrota existe la posibilidad de rescatar ese diez por ciento y aun en caso de derrota el panorama será distinto.

Habrá que ver los primeros pasos, habrá que observar las reacciones pero todo eso ya es de la semana que viene, aunque hoy sea lunes, pero eso es, como se sabe otra semana.

Pero hoy es un fin de semana alargado a caballo de un lunes donde por efecto de la elección todavía es casi la semana que pasó.