Opinión

La semana que fue, la semana que viene

El análisis político semanal del director del Mensajero Diario, Miguel Gómez Sanjaume, luego de las elecciones primarias.

Esta semana que termina no es una semana cualquiera, es la primera semana después de que Cristina Fernández de Kirchner y el Frente para la Victoria  obtuvo el 51 % de votos en las Primarias Abiertas Simultaneas y Obligatorias.Pero si bien el 51% de los votos es una cifra significativa y contundente, mucho más lo es, el hecho de que los que lo siguen en el segundo, tercer y  cuarto lugar se amontonaron sacando entre el 12 y el 10 % cada uno.El mísero 12 % obtenido por Ricardito Alfonsín que le permitió garantizarse el segundo lugar contra Duhalde por apenas tres mil votos sepultó para siempre sus fantasías de heredero del padre.Los votos del pueblo le enseñaron a Ricardito que de nada sirve usar los trajes que eran de Papá, sentarse en el sillón de Papá, gastar su apellido si todo eso no va acompañado por políticas.No hace mucho el radicalismo contaba con dos potenciales buenos candidatos Cobos y el heredero.Pero lo más importante era que parecía que el radicalismo comenzaba a transitar un camino de recuperación de su identidad y por lo tanto de recuperación de su destino como principal fuerza opositora.Parecía que Ricardito, ayudado por su apellido y por la impronta que despertaba el recuerdo del gobierno de su padre estaba en el camino de superar las frustraciones del Gobierno de Fernando de la Rua.Empezaron a realizarse actos donde con bastante presencia de correligionarios se coreaba “volveremos a ser gobierno como en el 83”.Tal vez no daba para creerlo en serio, pero alegraba el alma a aquellos que creemos que el país necesita de partidos opositores con propuestas y opciones,   poder ver un, por lo menos en ese momento tímido, reaparecer del orgullo radical.Era todo un cambio, de llevar a un candidato diz que peronista como Lavagna a tener hasta dos precandidatos de cepa radical y uno con apellido y prosapia. El radicalismo parecía volver con todo a la vida política.Parecía que habían recuperado las lecciones de Balbín, Alfonsín etc. sobre el valor de ser “la oposición”.A partir de ahí no quedo error sin cometer.Se abusó de los trajes, las camisas, las corbatas de papá y hasta de los gestos.Se olvidó al Alfonsín que enfrentó a la Sociedad Rural y cuestionó a Clarín.Y sobre todo se olvidaron de esa lección de claridad política de Raúl Alfonsín cuando señaló, que el no creía que la sociedad se había corrido a la derecha pero que si eso era así, el radicalismo debería prepararse a perder elecciones antes que bajar sus banderas.Se convirtieron en los preferidos y defensores del monopólico Clarín, coquetearon con la Sociedad Rural, y bajo las órdenes de sus patrones se comieron el mensaje que la sociedad se había corrido a la derecha y salieron disparados a tratar de correrse más a la derecha de lo que le indicaban sus patrones.Así armaron la alianza con De Narváez juntando el agua con el aceite.Un De Narváez, que pagó para tener un partido hasta que se dio cuenta que en la provincia de buenos Aires ningún radical lo votaría, así como ningún peronista por más de derecha que sea votaría a un radical.Es así como las aguas buscaron su nivel y en la Provincia de Buenos Aires De Narváez sacó un 17 % como candidato a Gobernador, Duhalde le ganó a Alfonsín y  el hijito descubrió cuan cruel puede ser un peronista de derecha con un radical que quiere pasarse a ser de derecha.En el radicalismo la historia ya fue.Ahora hay que tratar de salvar la ropa.Meter la mayor cantidad de diputados, concejales etc. que ayuden a sostener el partido por cuatro largos años.En diciembre se viene la interna radical, interna que ya se largó y que ya se lo llevó puesto a Ricardito.Es una pena, que en las charlas de peronización acelerada que De Narváez o González Fraga tuvieron con el hijo, no le explicaron de que se trata la frase “mariscales de la derrota”, ahora lo va a aprender en carne propia.Si algo tienen las elecciones del 14 de agosto es mostrar claramente como las vanidades personales destrozaron a la oposición.Un ejemplo es Duhalde y Rodríguez Saa, sus egos, sus traiciones los llevaron a tener “una pelea de peluquería” y a ocupar un miserable lugar de terceros y quintos.Entre el 12 % de Duhalde y el 8 % de el Alberto hubieran podido rozar un 20% y salir segundos con cierto honor.Claro que eso hubiera implicado ceder protagonismo y sobre todo fijar políticas.Ni que hablar del grotesco de Das Neves que en menos de tres meses pasó de ser precandidato presidencial, supuesto ganador con su modelo Chubut en la provincia del mismo nombre a convertirse en la cara del fraude  electoral, ganando en elecciones complementarias por escasos votos y viendo como su delfín se proclamaba Cristinista y le daba la espalda.Luego de esos papelones no solo aceptó acompañar a Duhalde como precandidato a Vice sino que exigió y obtuvo que la fórmula fuera Duhalde más Das Neves.¿Que significa más?Más fraude, más irresponsabilidad, más que.Pero el que rompió con todos los parámetros fue Pino Solanas.Su ego lo llevó a bajarse de la carrera presidencial, a romper con todos sus aliados sobre todo con los de más peso territorial como Libres del Sur o el sector de De Genaro y Claudio Lozano.A no acordar con Binner e inventar una formula presidencial mandando al muere a Alcira Argumedo llegando a no superar el 1,50% con lo cual quedó afuera de octubre.Si ese derrotero es lastimoso mucho más lo son, sus declaraciones luego de su caida del escenario electoral.Acusó a Víctor de Genaro de monje negro en la traición, a Libres del Sur de volátiles y a Rial y Silvestres de culpables de no haberlo ayudado a tener “un milagro para Pino”.La terminó de rematar Argumedo cuando comentó que los spot de Proyecto Sur eran malísimos y que el problema es que Pino estaba terminando su película y por lo tanto no pudo aportar nada a la campaña.Sin comentarios.Del que hay que hacer comentarios es de Binner quien en muy poco tiempo logró un cuarto lugar muy cerca del pelotón de los segundos, apenas dos puntos de diferencia con Alfonsín y Duhalde.¿Que pasará en octubre?Este cronista cree que Cristina subirá algunos puntos, perderá Alfonsín y Duhalde otros puntos y crecerán Binner y Rodríguez Saa.Es mucho le que se ha dicho del triunfo de Cristina.Es poco lo que uno desea agregar fue un triunfo de ella y del proyecto político no una derrota de la oposición.Proyecto y prepotencia de trabajo se expresan en el 51 % de votos a favor, todo lo demás de los análisis solo ocultan la desorientación de la oposición.Oposición que como Biolcati en la desesperación se sacan la careta e injurian a los votantes descalificándolos.Realizando un sincericidio al señalar que en realidad cuando la 125 le mintieron a todos y sobre todos arriaron a un sector de la sociedad que, Biolcati dix, “no sabia nada de la 125”.Mérito de la corporación mediática que fue en realidad la gran derrotada del 14 de agosto.Es que Magnetto y compañía tiene una contradicción que junto al cáncer lo va a llevar a la tumba.Por un lado todo su imperio se construyó y sostuvo instalando a “la política” como mala palabra.Para sostener su imperio hacía falta la descalificación de la política, eran los días de “hay que reducir la Cámara de Diputados, que son mucho y gastan mucho”, “hay que achicar el Estado para agrandar la Nación”, nosotros somos los fiscales del país etc.Pero para ganarle a la realidad política construida por Néstor y Cristina y todo el kirchnerismo se hacía necesario construir un proyecto político alternativo.Proyecto que hubiera significado para la oposición la necesidad de comenzar a valorar la política y eso Clarín no se lo podía permitir.En esa contradicción se debate hoy el grupo y de acá a octubre intentará minar el triunfo de Cristina a como de lugar.Pero no fue esta semana una semana de solo contar votos y festejar.Se siguió trabajando.Se entrego la notebook un millón.Se anuncio que la industria sigue creciendo y cada vez más la balanza de pago se estabiliza a nuestro favor.Se avanzó en los acuerdos para enfrentar desde la UNASUR la crisis internacional.Siguieron creciendo las reservas.Se siguió manteniendo el bajo nivel de endeudamiento internacional, etc.Todo esto pasó en la semana que termino este domingo.La semana que viene es una semana que arranca el martes.Es una semana que se sabrá si De Narváez rompe o no con Alfonsín.Es una semana que Duhalde volverá de la estancia de Puerta y tratará de instalar el miedo en la sociedad.Es una semana en que la oposición tratará de recuperarse del baño de realidad que sufrieron en las urnas.También es una semana en que el gobierno seguirá gestionando más allá de las operaciones que Clarín intenta contra Moyano.Pero todo eso será la semana que viene que como todo el mundo sabe es la semana que viene.