Opinión

La semana que fue, la semana que viene

El análisis político semanal del director del Mensajero Diario, Miguel Gómez Sanjaume, luego de las elecciones primarias.

Fue una semana de una opo desconcertada y sobre todo al borde de un ataque de nervios.El casi 51 % de votos obtenidos por Cristina, pero sobre todo la distancia sideral entre el pelotón de los segundos y el Frente para la Victoria generó este estado de ánimo.Y así fue como a más de uno se le soltó la cadena y no pudo menos que expresar sus pensamientos reales.Lo hizo Biolcati con su teoría descalificadota del que “ven a Tinelli y lo único que les preocupa es pagar el plasma”. Lo hizo el seudo progresista Juez, socio de la “nueva esperanza blanca”, diciendo que los argentinos que votaron a Cristina son los que no quieren trabajar y como ejemplo habló de las dificultades para conseguir alguien que cuide de su hija.Claro que cabría preguntarle cuanto pretende pagar, cuales son las condiciones de trabajo y si el personal va a estar en blanco.Lo que Biolcati, Juez y unos cuantos más no soportan es que en la Argentina actual los argentinos tengan dignidad, trabajo y se sientan formando parte de un proyecto que cada vez más los contiene.Tampoco lo soporta Duhalde, que desparrama amenazas y promete dar vuelta la realidad.Hay que reconocer, que Alberto Rodríguez Saa lo cruzó con inteligencia diciendo lo que si bien todos sabían no es lo mismo dicho por quien revindicó su carácter de referente de la región cuyana.El radicalismo comienza a acostumbrase a retomar su estado de agonía y letargo pos De la Rua.Es que entre la muerte de Raúl Alfonsín y las primarias, los boinas blancas se imaginaron un  retorno a la política mayor.Ellos mismos se sabotearon.La mezquindad de un Cobos, la liviandad conceptual de Ricardito y el corrimiento a la derecha en su alianza con “alica alicate” y González Fraga dieron como resultado volver a postrar al centenario partido en ese letargo, que la huida en helicóptero lo había sumido.Mientras los medios hegemónicos y sus colaboradores de la oposición se desesperaban y rifaban las dos primeras semanas del camino a octubre, trastabillando y simulando autocríticas inconsistentes, el gobierno continuaba avanzando sin prisa pero sin pausa.Nuevos ferrocarriles, más torres para televisión digital, más impulso a la industria, son algunos de los hechos.La crisis internacional amaga y si bien la Argentina se encuentra en buenas condiciones para enfrentarla, la realidad es que coletazos va a haber. El anticipo fue ese delirante informe de una oscura Vicepresidenta, María Andrea Manavella,   de la calificadora de riesgo  Moody’s sobre el sistema bancario Argentino.Hasta la oposición se vio en la obligación de descalificarlo es que nunca el sistema bancario argentino estuvo tan fuerte como en  la actualidad.Es que la calificación a la baja se sustentaba en una opinión basada en un “podría”.También estos coletazos son aprovechados por Magnetto que ve perdida la batalla que omnipotente planteó.Los plazos judiciales se acortan y la plena vigencia del  artículo 161, ese que tanta preocupación provoca en Clarín y que se refiere a la obligatoriedad de la desinversión para adecuarse a la ley, se aproxima.Tanto como se aproxima el tema de Papel Prensa.Mientras tratan de embarrar la cancha.Ponen la lupa sobre la hora en que se entregaron o no las declaraciones juradas sobre los patrimonios del gobierno. Abogan por una mejor cosecha de votos para cargos legislativos y en aras de ello propugnan cambiar el caballo en mitad del río.Es que ahora quieren instalar para la elección de octubre la boleta única, sistema que facilita el llamado corte de boleta.Las presidenciales ya se perdieron, tratemos de colocar muchos diputados así nos burlamos de la decisión de los “que ven el plasma” y en el Congreso no dejamos pasar ninguna ley que proponga un Gobierno que va en camino de asumir con más del 50% de los votos.Ese es el pensamiento oculto de seudos republicanos y demócratas y por ello impulsan un cambio de reglas de juego a menos de sesenta días de la elección de octubre.También esta semana mucho se habló de Graciela Alfano.La decisión de acostarse o no con Massera es de la esfera de lo privado, si lo hizo y tuvo estómago para ello es un tema estrictamente personal.Lo que no es personal son sus comentarios sobre “si te acostas con un genocida no te acostas con 30.000 desaparecidos” ni sus intentos de relacionar a un gobierno democrático con  el de la Junta Militar diciendo “uno no sabe que hacen los gobiernos, acaso uno sabe que está haciendo este gobierno con los 90000 desaparecidos por el paco”.O reclamar que la Ley de Medios la defienda de los ataques de Rial.Graciela Alfano construyó un personaje que hoy se comió a Graciela Alfano a raíz de un tema de profunda sensibilidad social.Pero este cronista quiere rescatar algunos temas.Me parece bien, le hace bien a la sociedad argentina, que se desacralizen los temas de los derechos humanos y se popularicen en todos los escenarios posibles.Es importante que la justicia avance en la investigación  sobre las posibilidades de que Graciela Alfano tenga que ver con propiedades y objetos de desaparecidos.Pero sobre todo hay que prestarle atención a Elsa Ayala, hija del Chucaro, quien en dialogo con Rial contó que se había entrevistado con Massera buscando a su marido desaparecido y que el Almirante la recibió acompañado por Graciela Alfano.El dialogo contado por Elsa Ayala no tiene desperdicio.Luego de que Massera hiciera ostentación de un arma y le diera un par de direcciones para que averiguara interrumpió Alfano diciendo “Bueno basta. El Almirante está ocupado, tiene muchas cosas que hacer y no puede perder tiempo en esto”.A lo cual, según los dichos de Elsa Ayala, ella le señaló que se trataba de la vida de su marido a lo que Alfano  exclamó “No sos la única”.De ser este dialogo correcto y nada hace dudar de ello, allí esta el fondo de la cuestión. Graciela Alfano sabía  de los desaparecidos y nada le importaba.Debe ser citada por la justicia y debe aportar todo lo que sepa.Sobre el final de la semana se reunió el Consejo del Salario con bastante tensión planteada desde los medios.Las dos centrales, la CGT y la CTA llevaban una posición común, esto es toda una novedad, de un Salario Mínimo de $ 2.600.- mientras que el sector empresarial pujaba por un valor cercano a los $ 2.190.-Fue ardua la negociación y tras varios cuartos intermedios se arribó a un monto de $ 2.300.- a partir del 1 de agosto y el compromiso de que en diez días se modifique el tope para la asignación por hijo.Las imágenes a las 22 hs. del viernes mostraban a las tres partes exultantes por el acuerdo logrado y un clima donde estado, trabajadores y empresarios se sentían parte del bien común.Una sorpresa fue el trabajo en tandem de la CGT y la CTA , mencionado por Cristina y otra novedad se expresó en la invitación formal para que las organizaciones gremiales participen el dos de septiembre en la cena anual del Día de la Industria en Tecnópolis.Donde no hubo sorpresa fue en Tucumán y en la Ciudad de Mendoza.En el Jardín de la República José Alperovich rondaba el 80 por ciento de los votos mientras los radicales no superaban el 8% y la otra lista kirchnerista encabezada por Stella Maris Córdoba estaba en un 2,30%.En la Ciudad de Mendoza se consagraba el radical Víctor  Fayad por cerca del 58 %.El lunes la Presidenta inaugurara junto a su par Uruguayo el ferrocarril que unira ambos países.Pero esto sucederá la semana que viene que como se sabe es la semana que viene.