Opinión

La semana que fue, la semana que viene

El análisis político del director del Mensajero Diario, Miguel Gómez Sanjaume.

Fue una semana donde hubo de todo. Cosas que venían de la semana anterior y cosas nuevas. Los medios monopólicos siguieron con su operación política denunciando la violación de la «libertad de prensa».

Titulares, tapas en blanco, sobre actuaciones de Santos Biasati, Lanata en su intento de recaudar, Giudice desesperada por un minuto de cámara etc. todo sirvió para invisibilizar la realidad Argentina.

Es un conflicto gremial es cierto, también es cierto que bloquear la salida de diarios puede ser algo irritativo pero el trasfondo más importante es la naturaleza profunda del conflicto.

¿Una empresa, argentina o no, radicada en el país puede violar la ley?.

Parecería que si.

Cabe destacar que quienes se presentan como la garantía de la democracia, de la institucionalización, del consenso, de la República etc. son sistemáticamente quienes convalidan y avalan la violación sistemática por parte de algunas empresas de las leyes argentinas.

Si del espacio de la comunicación se trata, toda la oposición, tanto en el escenario mayor del Congreso Nacional como en la Legislatura de la Ciudad, pone el grito en el cielo porque el domingo anterior no estuvo Clarín en los quioscos.

Pero hacen silencio cómplice frente a la no inclusión de las señales Paka Paka, CN23, etc. en la grilla de Cablevisión, la no adaptación de la grilla del mismo operador a las normativas vigentes, el mantenimiento operativo de Fibertel pese a la caducidad de dicha empresa, el no soterramiento en la Ciudad de Buenos Aires del cableado de Cablevisión, la inclusión de una cláusula, que prohíbe que conductor y entrevistados puedan hablar de Cablevisión, Clarín, empresas relacionadas, etc., en el contrato de Cablevisión Misiones con el programa Debate sobre el Futuro del periodista Marcelo Almada.

Tampoco se hacen cargo de que las empresas del grupo Clarín violan la Constitución Nacional en su Articulo 14 bis y la Ley 23551 de Organización Sindical.

Pero no es solo en el ámbito de las empresas de comunicación que esos personajes, autodenominados «la oposición», miran para el otro lado.

Los que bajaron o acompañaron el descuento del 13% para los jubilados en ese gobierno de la Alianza, que alguno sueña con poder reeditar hoy, se rasgan las vestiduras tratando de imponer la trampa del 82% para esos mismos jubilados a los cuales saquearon cuando crearon las AFJP y cuando le vendieron acciones de Clarín, a las AFJP, a un precio superior en varias veces al precio real.

Esos mismos personajes también hacen silencio si de trabajo inhumano y desprotegido se trata o de la violación sistemática de las obligaciones impositivas que le corresponde a los grandes grupos agroexportadores.

Triangulación, evasión impositiva, etc. no son temas que preocupe a «la oposición» incluyendo a quienes se presumen progresistas.

No se los escucha hablar con respecto al intento de crear una represa ilegal en Ayuí, Corrientes, para que el Vicepresidente de Clarín José Antonio Aranda aumente su rentabilidad con una plantación de arroz, ni con respecto a la situación en Lago Escondido donde el multimillonario Lewis ha cerrado un camino público y su capataz amenaza con el winchester para mantener el status quo.

Silencio de radio frente al papelón de las elecciones de Chubut.

Donde no hacen silencio es en los casos en que un país extranjero, EEUU por ejemplo, viole las leyes argentinas tratando de ingresar armas, elementos de tortura y instrumentos sofisticados de espionaje o circulando «un contratista» de la embajada de EEUU con armas sin permiso de portación ni circulación.

En estos casos fatigan los canales de televisión y cuanto movilero anda cerca para expresar su preocupación «frente al aislamiento» de Argentina, una Argentina que cada vez comercia más con el exterior, fija doctrina en los grandes grupos internacionales como el G20 etc.

«Estamos viviendo el peor momento de nuestra democracia desde el año 83» dijo el caradura de Mauricio Macri, precisamente el que está siendo investigado por consentir que en la Ciudad de Buenos Aires se organizara un sistema de escuchas que no solo es ilegal sino que atenta contra uno de los principios básicos de la democracia.

El, que organizó una fuerza de choque, la UNCEP, para perseguir violentamente a quienes estuvieran en situación de calle violando no solo los derechos humanos, protegidos por la Constitución Nacional, sino también otro de los preceptos básicos de la Democracia el respeto a la vida humana y a la legislación vigente.

Ya que hablamos de Mauricio Macri no podemos menos que mencionar el absurdo «coaching» llevada a cabo entre un selecto grupo del PRO para decidir si es Rodríguez Larreta o Michetti el que encabeza la lista en la ciudad.

En términos de selección de candidatos, Argentina, también tiene de todo como botica.

Hay candidatos que se eligen por sorteo o licitación como los que debatieron en el mencionado «coaching» PRO, también están los radicales que arrancaron con tres candidatos, Alfonsín, Sáenz y Cobos, perdieron por «no positivo» al vicepresidente y casi sobre el final los abandonó Sáenz.

Claro que al mejor estilo radical y casi como una réplica del voto no positivo, voto que en realidad es como nada porque nunca aplica la contundencia de un si o un no, Sáenz se retira de la interna pero no tanto porque dice que como Cobos va a volver en la interna abierta obligatoria del 14 de agosto.

Entonces Alfonsín es proclamado candidato de la UCR, pero no tanto porque también va a tener que pasar por esa interna nacional.

Tampoco deja de ser original la forma en que el Peronismo Federal ha imaginado para elegir un candidato presidencial.

Primero se imaginó como una interna de los cuatro precandidatos pero de arranque Solá se abrió.

Duhalde, Das Neves y Rodríguez Saa eran los que quedaban, claro que frente a la derrota y papelón subsiguiente de Das Neves y su Modelo Chubut solo quedaron el bonaerense y el puntano.

Hoy domingo se vota en Capital, la mayor preocupación no es quien gana sino como logran que vayan muchos porteños a votar.

Para ello se ha desplegado una serie de acciones, por un lado se recurrió a Barrionuevo y sus gremios amigos para que aportaran votantes, también se habló con los properonistas, sin éxito, es necesario aclararlo que hubo ordenes precisas a Santilli y a Ritondo de parte de Macri, y por última se salió a ofrecer plata en los barrios para que los punteros llevaran gente a votar.

Cuando termine el día habrá que ver si tuvieron éxito en la gestión y lograron una presencia más o menos respetable. Este cronista recorrió algunos de los pocos lugares de votación, quince en toda la capital, y las mesas languidecían por ausencia de votantes.

Lo insólito de esa interna es que no se elige candidato a Presidente sino que lo que se elige es quien se sienta en la mesa con Mauricio a discutir el armado y sobre todo, los cargos que se consiguen.

La que no necesitó interna fue Carrió y como ya tiene todo armadito sale a ofrecer ese armado «pa lo que guste mandar».

Si de mandar hablamos es impresionante el esfuerzo que lleva adelante Magnetto y su troupe de periodistas para tratar de ordenar a «la oposición» en por lo menos dos grandes paquetes.

Sueñan con rearmar el Grupo A que tantas alegrías les supo brindar al principio del 2009 y para ello operan y mandan a sus fieles empleados de la «opo».

Claro que algunos, tal vez más inteligentes, se abrieron del corral y el GEN, el Socialismo y Proyecto Sur no firmaron el documento que Pinedo y Bullrich trabajosamente impulsaron.

Pero no son estos los únicos actores de la política vernácula.

La CGT supo marcar agenda en esta semana y coronar algunos triunfos.

La sorpresiva reunión de Moyano con Cristina para informarle que Camioneros había alcanzado un aumento que rondaba el 24 % se inscribe en las más rancias prácticas del peronismo de la primera época.

También lo es el hecho de que a las 24 hs. hubo otra reunión, esta vez con parte del Consejo Directivo de la CGT, para informarles que la Presidenta había tomado la decisión de subir el mínimo no imponible de Ganancias.

Dos gestos fuertes que junto al acto de las 62 Organizaciones Peronistas de la Capital en Ferro y el anuncio del acto, se presupone masivo, del 29 de abril en la nueve de julio marcan el estado real de las relaciones entre el kirchnerismo y el movimiento obrero organizado.

También terminó el recuento de Chubut claro que no es el definitivo, no lo es porque quedaron cinco mesas donde habrá que votar nuevamente en cumplimiento de las leyes y esto es más de 1.500 votantes en un universo donde la diferencia entre los candidatos es de apenas cuatrocientos un voto.

Claro que también puede suceder que Das Neves hundido ya en la ciénaga y retirado de la carrera presidencial tal como lo expresó en el Diario La Nación decida que una mancha más al tigre no le hace nada y logre tal como lo propuso que no se realicen las elecciones complementarias.

Aún a riesgo de repetirnos, esa elección si que fue atentatoria a la democracia y no se escuchó a Mauricio Macri ni al resto de los empleados de Magnetto señalarlo.

También fue una semana de buenas noticias, se redujo la brecha distributiva, falta pero es un gran paso, sigue aumentando la recaudación, sigue avanzando el proyecto industrializador, vienen nuevos actores internacionales a invertir en la Argentina.

Estas son algunas de las buenas noticias económicas.

También hay de las sociales y políticas todos los días se avanza un paso más en el camino de una Argentina integradora vaya como ejemplo la campaña para que en la Ciudad de Buenos Aires los migrantes con residencia en la ciudad se inscriban para votar por las autoridades comunales.

También el kirchnerismo viene desarrollando su interna en la ciudad una interna donde los tres precandidatos no buscan destrozar a oponente y donde, como corresponde, los limites entre ellos tres y sus simpatizantes se entremezclan.

Lo que les permite realizar acciones conjuntas cuya principal virtud es que sin tener todavía su candidato definido el kirchnerismo se muestra como ganador en la Ciudad.

Mucho ayuda a esto los sectores juveniles que están demostrando que su compromiso con el proyecto no es solo de palabra, ganaron la calle y junto con el movimiento obrero parecen decididos a no abandonarla.

La semana que viene va a estar signada por la elección de Salta, una elección que no debería deparar sorpresas.

Todo indica que el ganador, el actual Gobernador Urtubey quien durante la campaña se ocupó de señalar su pertenencia al proyecto conducido por Cristina, alcanzará fácil el triunfo.

El segundo, al decir las encuestas es un candidato de la CGT, Walter Raúl Wayar, también comprometido con el proyecto.

Tercero y cómodo aparece Olmedo, el de las ideas cerradas y la cola también sumando de esa manera un nuevo fracaso a la «opocorpo».

Ya fracasaron los radicales en Catamarca, el PJ Federal en Chubut y ahora el PRO en Salta. ¿Queda algo más por decir?

En todo caso lo que haya que decir será la semana que viene.