El ministro de Educación, Alberto Sileoni, sostuvo hoy que ningún padre de familia pobre prefiere a sus hijos cartoneando que estudiando y elogió los cambios que introdujo la Asignación Universal por Hijo.
En este sentido el ministro señaló que las mejoras no sólo se ven en más inscriptos en las escuelas, sino también en la cantidad de chicos que van más seguido a clases y en las mejoras en la calidad de vida para toda la familia.
“Siempre hay algunos sectores que, felizmente cada vez son más minúsculos, ante toda acción del Gobierno salen a criticar”, acusó Sileoni, quien de todas formas reconoció: “Igualmente, una gran cantidad de personas de la oposición que acompañaron a la Asignación Universal por Hijo”.
Según el funcionario “hay una investigación cualitativa de seis universidades con miles de casos en 28 localidades y la verdad es que los resultados nos dan expectativas muy positivas”.
“La Asignación le ha cambiado la vida a la gente de sectores más pobres”, enfatizó Sileoni. Respecto a su área de trabajo, apuntó: “En términos educativos representan impactos con inscriptos nuevos y la concurrencia de los que ya estaban inscriptos pero que concurrían de un modo intermitentemente”.
Asimismo marcó que “hay escolaridades secundarias muy distintas de las que teníamos en otros años, y cuando digo esto me refiero a chicos que van uno o dos días y después dejan de ir, o chicos que pueden estar en la secundaria y a la vez hacen trabajos informales como el cartoneo, chicos que se van de la escuela porque hay más oferta de trabajos para adolescentes de 15 años”, contextualizó el funcionario.
Sileoni explicó que “hay mamás que ahorran la Asignación para poner nuevas chapas, porque hace frío. La Asignación no es sólo para comprar lápices. También hay otras mamás que dicen ‘ese dinero es sagrado, no se los toco’. Si el dinero es para ir un día a McDonalds, todo es bienvenido porque tiene que ver con la dignidad de las personas”.
“Todo lo que sirva para mejorar la vida familiar es bienvenido”, concluyó, entonces, el ministro de Educación Nacional, quien criticó duramente a los que prejuzgan a sectores vulnerables.
“Sólo aquel que tiene un prejuicio de la pobreza y que relaciona pobreza con delito no pueden advertir que los papás lo único que quieren es que vayan a la escuela. Ese razonamiento que existe que los papás de los pobres quieren que los chicos cartoneen con ellos no conocen la naturaleza humana: cualquier padre quiere que su hijo esté mejor que él”, manifestó Sileoni.



