El ministro de Educación, Alberto Sileoni, destacó hoy que «el clima que nos devuelven los jóvenes es de esperanza, de expectativa» respecto de que el 60 por ciento de los adolescentes argentinos piensan que dentro de cinco años estarán mejor.
Los datos son parte de los resultados de una encuesta nacional sobre 1200 chicos de entre 11 y 17 años, realizada por la consultora Knack en las principales ciudades del país para el Ministerio de Educación de la Nación, con la auxilio de Telecom, para conocer los consumos y prácticas culturales, valores, usos de tecnologías y la relación entre los adolescentes y sus familias, y sus expectativas.
“Más del 55 por ciento de los chicos dicen que quieren seguir estudiando; el 25 por ciento que quieren seguir estudiando y trabajando y el 80 por ciento tiene la expectativa de seguir capacitándose”.
Según el funcionario “el 55 por ciento dice que les gustaría votar” y destacó que el 80 por ciento tiene buenas expectativas a futuro. “Cuando les preguntaron cómo van a estar dentro de cinco años, el 60 por ciento dicen que van a estar mejor y el 20 por ciento, igual. En 2001 y 2002 la expectativa para adelante era dolorosa”, indicó.
“El clima que nos devuelven los jóvenes es de esperanza, de expectativa”, expresó y puntualizó que la encuesta “hace saber que los chicos están en una senda de trabajo y optimismo, que no es cierto que están en cualquier cosa, recluidos en sus cuartos mirando televisión”.
Sontuvo al respecto que “hay una suerte de desdibujamiento entre el tiempo de escuela y el tiempo libre” y añadió que “los chicos pueden estar haciendo la tarea y tener múltiples pantallas delante, como celular, PC, la televisión”.
En este sentido, afirmo que la TV sigue siendo clave y que articula la vida familiar: “Está encendida en los horarios del almuerzo y de la cena. No hay tanta televisión en soledad, como sí la telefonía e internet, que es un recurso personal. La televisión se ve en familia y dicen que es disparadora de diálogos”.
El titular de la cartera educativa dijo que casi el 60 por ciento de los hogares del país tienen por lo menos dos o tres televisores.
“Ahí hay por un lado un exceso, como tres horas de tele de promedio, que es algo que venimos viendo hace muchos años”, afirmó.


