El sol, la arena, las olas del mar; una temporada turística que se sostiene que es la mejor de las tres últimas décadas, suelta la lengua de la dirigencia y produce la extraña sensación de que el país se transforma en una playa nudista gigantesca. Los candidatos del establishment se codean y pisan para satisfacer a los dueños del poder económico de la Argentina.
Por Hugo Presman




