Aunque parezca una apostasía la comparación entre estas dos peleas-batallas, no deja de haber similitudes entre ellas.
En los pagos de Tucumán, el ejército de un imperio conquistador en el mundo se dispone a enfrentar desde la cima de sus triunfos a un ejército inferior, retador insolente e improvisado subestimando las «pretenciones de un recién llegado a estas lides».



