Durante el sexto día de paro, el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, reiteró que su administración no se puede hacer cargo del servicio de subterráneos y volvió a denunciar «falta de inversión» en el actual sistema de transporte.
De esta manera respondió los dichos de funcionarios nacionales y expresó: “No podemos transar con recibir algo quebrado”.
Según marcó: «Hace nueve años que el Gobierno nacional no le aprueba a la Ciudad un apto financiero para tomar un crédito de algún organismo internacional para mejorar el servicio de subterráneos».
Asimismo, fustigó al Gobierno nacional y opinó que este «busca dañar el presupuesto de los porteños» al querer realizar el traspaso de las seis líneas de subterráneos, el Premetro y las 33 líneas de colectivos que operan en el área metropolitana.
Por otro lado, Macri aseguró que «es difícil de entender» el paro de los delegados del Subte y sostuvo: «Da mucha bronca». Sin embargo, reiteró que «el tema de fondo en este conflicto es ver cómo se pone el servicio al día en términos de inversión» y aprovechó para responsabilizar al gobierno nacional por «darle lugar a estos Metrodelegados que están muy politizados».
«El Ministerio de Trabajo, hace dos meses, cuando pararon un día los convocó y ahora no quiere hacer nada», se quejó Macri y reiteró: «Cada vez que nos llaman nosotros concurrimos».
Finalemnete, Macri volvió a insistir con una reunión con la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, para tratar los temas que mantienen tensa la relación entre ambos gobiernos.



