La Prefectura Naval Argentina comunicó oficialmente que la intromisión de las algas en los docks «se encuentra asociada al aumento de la temperatura y a la posible presencia de nutrientes».
Al respecto, precisó que «se trata del mismo episodio que ocurrió en años anteriores en los meses de octubre y noviembre», y alertó que «puede generar trastornos en la salud humana» como «irritación de la piel o trastornos digestivos».
De esta manera, el diagnóstico de la fuerza marítima coincide con la Dirección Técnica de Agua y Saneamientos Argentinos SA (AySA), que había agregado que el episodio no contamina las aguas que potabiliza.
«Los puntos de extracción del agua para potabilizar están alejados de la costa, en Palermo y en Bernal, en lugares en donde nos aseguramos que la calidad es óptima», habían sostenido desde la entidad.
También se aconseja limitar la actividad náutica practicada allí.
Los profesionales de Prefectura indicaron que la aparición de la floración verdosa se debe a la cianobacteria Mycrocistis SP, un microorganismo que ya había aparecido durante los años 2001 y 2006.
En su conjunto, las altas temperaturas climáticas, el estancamiento del agua en los diques, y la presencia de elementos contaminantes configuran un caldo de cultivo de este tipo de episodios.



