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Copa Sudamericana: San Pablo se coronó campeón en medio de un escándalo y sin jugar medio partido

Los jugadores de Tigre fueron agredidos en el entretiempo del partido que perdían por 2 a 0 y el cuerpo técnico decidió no salir a jugar el complemento. El árbitro dio por ganada la final a San Pablo.

El periplo de Tigre en su primera final continental concluyó de la peor manera cuando anoche, tras un primer tiempo en el que San Pablo impuso su jerarquía y se adelantó en el marcador por 2 a 0, los jugadores dirigidos por Néstor Gorosito fueron agredidos en el vestuario, amenazados con armas de fuego y decidieron no salir a jugar el complemento, lo que derivó en la consagración del equipo paulista.

En los primeros y únicos 45 minutos del partido, San Pablo había ejercido el dominio de las acciones y pudo concretar, a los 22 y a los 27, a través de Lucas (el mejor del torneo para la organización) y Osvaldo.

Luego vendría el confuso episodio dentro de los vestuarios que derivó en una larga espera de casi 30 minutos hasta que se conoció la desición tomada por el árbitro luego de que los jugadores de Tigre manifestaran su negativa a salir a jugar el complemento.

Tras los hechos abundaron las declaraciones. Gorosito fue tajante: «Sacaron revólveres. Así no salimos a jugar», explicó. «Me dieron un culatazo en el pecho. Vinieron 15 tipos entrenados con remeras de San Pablo y nos pegaron» detalló Albil quien tenía un golpe en su pecho.

 

El árbitro se limitó a explicar que: «No vimos nada de los incidentes. Escuchamos ruidos y vimos algunas lesiones en los jugadores, pero no sabemos quién se las provocó».

El resto de los jugadores coincidió en remarcar el clima hostil que debieron vivir desde su arribo a Brasil: fueron demorados en los traslados, no pudieron reconocer la cancha ni hacer el calentamiento en ella, sufrieron destrozos en el micro y sus familiares fueron demorados en el ingreso al estadio.