Ciudad

Mala praxis para el traslado de los árboles de la Av. 9 de Julio

Se estarían trasplantando alrededor de 20 por día en el Parque Carlos Thays sin cuidados necesarios y corren riesgo de caerse.

El gobierno porteño apresura el retiro de árboles en la 9 de Julio para tener listo el terreno y avanzar con las obras del Metrobus antes de que la justicia se expida sobre la medida cautelar presentada por ciudadanos y ambientalistas. En esa línea, estarían trabajando contrarreloj, trasladando por las noches alrededor de 20 árboles cada día, desde los canteros de la 9 de Julio para replantarlos en el Parque Carlos Thays de Recoleta. El apuro estaría llevando a utilizar métodos que podrían repercutir en la vida de las especies y en su posibilidad de mantenerse en pie. Según el ingeniero agrónomo Héctor Svartz, «si uno analiza la altura de los ejemplares, la profundidad de las raíces (que les dejaron) es escasa. En tormentas con mucho viento, estos ejemplares pueden llegar a caerse».De los cerca de 200 árboles, entre ellos palos borrachos y jacarandás, que serán reubicados, la mayoría irá al Parque Thays. Hay en ese espacio verde más de 50 árboles trasplantados, en algunos casos podados hasta el tronco, y otros esperan ser colocados en los pozos que realiza la empresa contratada por el gobierno porteño. Se trabaja de 21 a 6, todos los días, extrayendo ejemplares desde la zona del Obelisco y llevándolos en camiones semirremolque. Algunos árboles son reubicados en los canteros de la 9 de Julio, fuera de la traza del Metrobus.Svartz, afirmó que «no se utilizó la técnica del medio pan, que se tiene que hacer por lo menos unos cuatro meses antes, para que las raíces cortadas formen nuevas. Se vio algunas raíces cortadas sin cumplir con la técnica adecuada, y en la corteza se ven heridas que indican una forma de extracción del árbol,  a tracción.»El amparo presentado contra las obras cambió de juzgado, cuando se aceptó la recusación el magistrado que había fallado a favor de la continuidad de los trabajos. La causa quedó en el Juzgado porteño en lo Contencioso Administrativo y Tributario 23º, a cargo de Francisco Ferrer, hasta que la Cámara resuelva el «incidente» de recusación. En tanto, las obras tanto en la zona sur como en la Avenida 9 de Julio, «podrán continuar sin perjuicio de que se resuelva la recusación», aunque Ferrer podría retrotraer el fallo y exigir que se detengan.