Política

Diez preguntas para un felicitado

“Debemos construir en la diversidad de sectores sociales”

Ese es el objetivo del espacio representado por Victoria Donda, quien consideró que no hay “un verdaderos país soberano sino construimos también una nueva ética pública, donde prime en lo público el ‘servir’ a la ciudadanía; para terminar con la concepción de la política como ‘carrera’”.

El Mensajero Diario como aporte al debate electoral que el país enfrenta ante la realización de las PASO el 11 de agosto ha decidido hacerles diez preguntas a los candidatos a Diputados y Senadores de los distintos partidos políticos.

En caso de llegar a  la Cámara:

 

-¿Cuál es su posición frente a la Asignación Universal por Hijo ¿Impulsaría convertirla en Ley? ¿La modificaría? En caso de modificarla ¿Cuál es su propuesta? 

 

A pesar de que, como siempre acostumbra hablar la Presidenta en sus discursos ilustrados por una buena cantidad de cifras, ninguna de ellas aluden jamás a la relación entre este ingreso, que está casi congelado y la elevación constante del gasto de los hogares –especialmente de los más humildes– incrementado constantemente por una inflación que no cede, motorizada fundamentalmente por los aumentos de los precios de los alimentos. 

 

La AUH, emblema del relato progresista del Gobierno, está destinada a que como mínimo a ningún niño o niña de este país le falten los recursos para satisfacer sus necesidades básicas, entre las cuales están en primer lugar los alimentos que les permitan cubrir las calorías indispensables para crecer sin dificultades; pero esto no sucede.

La Asignación Universal por Hijo es correcta, pero hay que institucionalizarla para que la cobren todos, por ley. Hoy, de cada diez chicos, cuatro no la cobran. Además, esos recursos no deben salir de la Anses porque hay otras fuentes de financiamiento. No puede ser que si sos dueño de un maxikiosco tengas que pagar impuesto a las ganancias, pero si comprás y vendés acciones en la Bolsa, no pagues nada.

 

-¿Cuál sería su postura frente a la nacionalización del 51 % de YPF? ¿Impulsaría la modificación de la Ley? ¿Qué modificaciones propondría?

 

Considero que la recuperación, aunque sea parcial de YPF, es importantísima sin bien también creo que por la verdadera importancia estratégica que tienen los recursos hidrocarburos para el desarrollo del país, hay cuestiones que quedaron a medias con la ley de su expropiación.

 

Por esto me parece acertado el avance dado con la expropiación de las acciones de YPF, aunque creo que para alcanzar realmente lo que se propone el artículo 1º de esta nueva ley debe también afectarse el resto del régimen jurídico que constituye “el marco regulatorio de los hidrocarburos” (los decreto 1055/89, el decreto 1212/89, el decreto 1589/89) e ir por el 100% de la misma. 

 

Además considero que la nueva política hidrocarburíferas (a que refiere el artículo 2 de dicha ley) no debe determinarse por el Poder Ejecutivo sino por el Poder Legislativo en ejercicio de su facultad de creación de políticas públicas y según las recomendaciones del Consejo Federal de Hidrocarburos (que crea esta ley y estará integrado por distintos Ministerios nacionales, a través de sus respectivos titulares, y por las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires); a su vez creo que es válido el reclamo de las provincias que aún no tienen pozos a recibir parte de las regalías (del 49% que le corresponderá a éstas) no sólo por ser donde también se desarrolla gran parte del proceso industrial de hidrocarburos (como Buenos Aires, Santa Fe, etc) mientras padecen un grave impacto ambiental por la contaminación que implica, sino porque nada dice que en el futuro no se hallen ahí pozos de recursos hidrocarburíferos (con el descubrimiento y la aplicación de nuevas tecnologías).

 

También creo criticable que nuevamente este proceso de nacionalización de dicha empresa sea bajo el régimen de la ley 19.950 (como se hizo con Aerolíneas Argentinas, AYSA, etc) como una “S.A.”, en vez de una “Sociedad del Estado” para que pueda ser controlada por el parlamento, la AGN, el Defensor del pueblo y la SIGEN.  Esas son algunas cosas que le reformaría urgentemente.

 

– Con respecto a la recuperación de las AFJP ¿Modificaría la Ley? ¿Qué modificaciones impulsaría en caso de ser elegido?

 

Cuando se debatió esta ley yo la apoyé porque la restitución de las contribuciones patronales y la construcción de un sistema de seguridad social único, de carácter público, que deje a las AFJP como un complemento, suponía reapropiar para el Estado y el sistema previsional unos $ 20.000 millones anuales en esa época.

 

Lo que no apoyé fue todo lo que vino después; por ejemplo, el veto a la ley del 82% móvil; la excusa del oficialismo del quiebre del Estado tanto entonces como ahora, no tiene sustento en la realidad si vemos con un poco de detenimiento las barbaridades que hacen con la plata del ANSES, en el sentido de que si bien las cosas que financian son interesantes otras para nada son una prioridad de Estado, ante las necesidades que deben padecer los jubilados para sobrevivir; y que necesariamente deberían bancar con otro tipo de recursos.

 

-¿Qué opina respecto a las paritarias y el Consejo de Salario? ¿Impulsaría una Ley para consolidar las Paritarias?

 

El salario mínimo, vital y móvil es desde febrero, de $ 2.875 mensuales, de acuerdo con el cronograma de incremento establecido en la última reunión del Consejo del Salario, que nuclea a representantes de los empresarios y los trabajadores, con la participación del Ministerio de Trabajo. 

 

Esta actualización tendrá vigencia hasta el 31 de julio, tras los cual el foro de discusión entre empresarios y trabajadores deberá ajustar nuevamente el parámetro. Alrededor de este tema, en materia laboral, son miles las cuestiones a debatir. 

 

En primer lugar, creo que el Kirchnerismo ha sido exitoso en la política que se dio de dividir la representación de los trabajadores, dividiendo la CTA primero y la CGT después. Luego, otro problema, es a quienes ellos bendicen para sentarse a esa mesa de negociación; Caló como referente sindical es como el anticristo para los católicos, o sea, nunca va defender el interés y bolsillo de los laburantes, sino meramente busca dejar contentos a lo que le diga el Gobierno. 

 

Así estamos, con salarios mínimos que no cubren la canasta básica por un lado; y un empresariado cada vez más adicto a las prebendas del Estado, con una inversión nula para lograr un desarrollo acorde a las necesidades de crecimiento del mercado interno; priorizando producir poco y caro; que lo necesario al nivel de demanda en la sociedad. 

 

Antes de consolidar estas paritarias truchas, debemos debatir quiénes tienen la legitimidad y la legalidad de sentarse libremente a discutir esos acuerdos de salarios; no haber dado la personería gremial a la CTA en los diez años de la década rifada, es muestra de ello creo.

 

-¿Está de acuerdo con el desendeudamiento y la actual relación con el FMI? En caso de no estar de acuerdo ¿que propondría para modificar esa política?

 

Los argentinos sabemos a través de dura experiencia, que el modelo económico asentado en el endeudamiento externo no es viable y conduce a la destrucción del país. 

 

El neoliberalismo tenía como uno de sus pilares hacer que creciera y creciera la deuda externa; la deuda por tanto, fue una pesada losa para el desarrollo de nuestra economía; y por cierto una poderosísima palanca en manos del poder financiero internacional para imponernos sus recetas. Luego, la renegociación que hizo el entonces presidente Néstor Kirchner en 2005 de dicha deuda suspendida de pago, a través de un canje que incluyó una quita de más del 60%. 

 

El no abonar durante un período importante de tiempo ni capital ni intereses por el default, y el achicar por medio del canje sustancialmente lo adeudado, pesificando una porción mayor que antes, bajando los intereses y estirando los plazos, facilitaron junto a otras medidas, la salida de la Argentina de la crisis y el reinició de un camino de crecimiento; a pesar de que esto se hizo sin investigar primero la deuda que se iba a negociar y canjear, tal como lo indicaba el fallo del juez Jorge Ballesteros del año 2000, fruto de las investigaciones de Alejandro Olmos, por eso se tuvo que entregar a los acreedores  bonos atados a la inflación y al PBI para que aceptaran la quita; decisiones que ahora se hacen sentir nuevamente en los pagos.

 

Pero a fines del 2007 ya la inflación comenzó a hacerse sentir por la debilidad del gobierno frente a los formadores de precios, impactando en la deuda vía bonos atados al CER. El gran crecimiento que se verificó durante el 2008 se hizo notar también en los pagos por los bonos que contemplaban al PBI. Y finalmente vino la gran crisis mundial que terminó impactando sobre el superávit fiscal, allí entonces, otra vez la encrucijada de qué hacer con la deuda. Optó por buscar nuevos préstamos y lo encubrió con frases altisonantes respecto de que continuaba su estrategia de “desendeudamiento”, lo cual no acompañamos porque sabíamos que afectaría al crecimiento del país. 

 

En realidad, en este terreno de la deuda -como en muchos otros- ha abandonado lo que viene declamando. Ya no hay estrategia alguna de desendeudamiento para liberar las fuerzas productivas, sino que se intenta una y otra vez -de dos años a esta parte- retomar la senda del país que no tiene futuro: el que sucumbe bajo el peso de la deuda.

 

– ¿Apoya la vigencia de la Ley de Medios Audiovisuales? En caso de no estar de acuerdo ¿Qué modificaciones  propondría?

 

Esta ley tuvo para mí el proceso de debate en el seno de la sociedad civil y las organizaciones sociales más interesante que he visto; se construyó con mucho consenso y participación. El problema vino después; no sólo porque el Kirchnerismo se apropió de ella, cuando no fue en sus inicios su impulsor (ya que por más que les pese, los primeros años de gobierno tuvo una alianza explicita con el grupo Clarín, y les extendió las licencias y todo) sino que al día de hoy, decenas de cuestiones que la misma impulsa, no se han aplicado, por ejemplo, qué pasa con los grupos extranjeros que siguen teniendo licencias a través de testaferros; qué pasa con las licencias a las organizaciones sociales (a las cuales se pretende cobrarles los permisos, como si fueran entidades con fines de lucro), etc. 

 

Ni hablar del circo que han armado contra la supuesta lucha contra los monopolios cuando en esta enumeración sólo pueden nombrar a Clarín, sin importarles que del otro lado estén fortaleciendo otro, como el grupo Vila Manzano; es increíble lo que hacen.

 

-¿Coincide con la política económica y la política cambiaria? ¿Cree que hay que enfriar la economía? ¿Cuánto cree que debe fijarse el valor del dólar?

 

En algo que no coincido para nada con este Gobierno es en su política económica. Hoy hay varios valores de dólares dando vueltas, y eso de por sí es una situación anómala principalmente porque no fue algo planificado, sino consecuencia del descalabro general que vive el país. El dólar paralelo siguió el rumbo de la inflación en estos años, porque hay un índice trucho de precios y un dólar oficial que está impuesto a la fuerza y ficticiamente por Moreno. 

 

La madre de todos los problemas es la inflación y la falta de inversión. No me imagino un ajuste peor que el que estamos viviendo en estos momentos. Esto trae como consecuencia que el tipo de cambio  actual es más bajo que el de la convertibilidad porque estamos igual que el final del 1 a 1. Como dice Prat Gay el problema es que no somos creíbles para nosotros mismos. Cuando falta la credibilidad pasa lo que pasa ahora. El dólar debe estar acorde a la productividad del país; por eso el valor del oficial actual, es solo una ficción. Toda salida creo que debe ser gradual, no a través de un enfriamiento brusco, y creo que no es imposible, salvo que esta situación siga como hasta ahora, abandonada a su suerte hasta que todo reviente.

 

-¿Concuerda con las retenciones agropecuarias? En caso que no ¿Qué propondría?

 

Concuerdo con las retenciones a los grandes pools de siembra; pero no sobre los pequeños productores; porque generan una renta extraordinaria cuyo precio (la soja, a un precio en dólares altísimo) es más consecuencia de los movimientos especulativos del mercado financiero que del trabajo concreto. La  famosa 125 tenía un buen espíritu pero fue mal implementada y peor transmitida a la sociedad como una política distributiva.

 

– ¿Cuál cree que debe ser el rol del Estado en materia de Educación, Salud, Cultura y Transporte?

 

El Estado debe ser el garante principal (nunca, subsidiario de lo privado, principalmente en estas áreas) porque no son un costo, sino un derecho del que nadie puede ser excluido por el sólo hecho de ser persona. Además ante todo deben ser una prioridad en la gestión de cualquier Gobierno porque tiene que ver con el futuro del país y de las generaciones presentes y venideras.

 

 

-¿Qué ofrece su partido? Diferencias con otras alternativas                                 

 

Mi partido es una organización de hombres y mujeres que hace años trabaja en los diferentes sectores de la sociedad (Universidad, barrios humildes; grupos de mujeres, sectores medios, secundarios, sindicatos, entre otros), para la segunda y definitiva independencia. 

 

Estamos convencidos que estamos atravesando una etapa histórica muy importante, con grandes posibilidades de dar una salto cualitativo en el desarrollo nacional. Para eso entendemos que debemos construir en la diversidad de sectores sociales y políticos porque vivimos en un país y en una región donde convivimos millones de personas con intereses diversos, y debemos representarlos con creatividad y amplitud. 

 

En esta tarea estamos, y queremos ser los garantes de que esto salga y sea efectivo. Hacemos un esfuerzo importante poniendo por delante el proyecto o puntos en común, sin olvidar jamás nuestros proyectos propios porque en definitiva queremos gobernar para resolver los verdaderos problemas de la gente. 

 

Eso ofrece nuestra organización: voluntad de avanzar y gobernar; miles de hombres y mujeres en acción para lograrlo, compromiso y coherencia política. Cosas para mejorar, miles; somos una organización de hombres y mujeres, con todo lo que eso implica, atravesada también por las contradicciones que en la sociedad existen, pero con la férrea decisión de trabajar nuevos valores, porque tampoco hay un verdaderos país soberano sino construimos también una nueva ética pública, donde prime en lo público el “servir” a la ciudadanía; para terminar con la concepción de la política como “carrera”. En eso estamos, eso queremos, y eso vamos a conseguir más pronto que tarde.