La salud de Tiziano, un bebé que es oxígeno dependiente a causa de una insuficiencia pulmonar (padece desde los dos meses de vida), está en riesgo debido aunque no tiene un lugar adecuado para vivir.
Su madre intentó gestionar una vivienda en el Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) pero desde el organismo le indicaron que por no trabajar no puede ser beneficiaria de la vivienda social. La mamá de Tiziano tuvo que dejar de trabajar para cuidarlo y hasta que el bebé no abandone el oxigeno es muy dificultoso que pueda hacerlo.
Por su enfermedad, el menor debe vivir en un lugar lo mas aséptico posible, con el mínimo contacto con contaminantes que puedan trasladar otros niños o adultos. Su abuela, Julia Cejas, (sostén de la casa), vive en el barrio Mosconi en una pequeña casa prefabricada con sus dos hijos pequeños, Tiziano y su mamá.
Rosario Saravia, una mujer que colaboró con la familia, se contactó con una empresa constructora para que le hicieran una casita de material en el terreno de Julia. «Lamentablemente hace dos semanas, el señor de la constructora me dijo que no puede hacerlo porque tiene dificultades económicas y no sabemos qué hacer. Desde el IPV nos dijeron que no nos pueden dar nada, porque mi hija no trabaja por cuidar a Tiziano. Yo les dije que yo podía pagarlo porque los mantengo a todos, pero me dijeron que no porque tengo el terreno», explicó Julia,
Actualmente, Tiziano junto a su abuela y su madre viven en un departamento gracias a las gestiones que Rosario Saravia hizo para conseguir el dinero hasta tanto una empresa pudiera construir la vivienda. El alquiler vence la primera semana de diciembre y la familia deberá volver a la prefabricada del barrio Mosconi, sin las condiciones mínimas.


