Mientras los bomberos seguían trabajando once horas después de comenzado el incendio, Mauricio Macri concurrió al deposito incendiado en Barracas junto a algunos de sus funcionarios, entre los cuales estaba la vicejefa de Gobierno, María Eugenia Vidal.
Si bien el líder del PRO había dejado trascender que no iba a dar declaraciones a la prensa, emitió unas breves palabras: «Es una tragedia, un día muy triste para los argentinos y el más triste en la historia de los bomberos».
Asimismo, mostrándose muy dolido contó que pudo conversar con algunos de los bomberos que trabajaron en el lugar: «Me contaron los jefes que algo parecido pasó hace 50 años, pero que fue menor que este». Además, dijo estar «muy triste» por los fallecidos de Defensa Civil: «Perdimos dos personas nuestras».
En cuanto a las víctimas fatales, Macri comentó: «No hicieron ninguna acción temeraria, no entraron al edificio. Estaban del lado de afuera y la pared se cayó al segundo».
Además reconoció el trabajo de las fuerzas especiales: «El SAME trabajó muy bien, ya que se salvaron todas las vidas que se pudieron».
Con respecto a las condiciones en las que estaba el edificio, el jefe de Gobierno prefirió no dar opiniones apresuradas: «Esperemos que se hagan las investigaciones. En principio, los especialistas decían que tenían las instalaciones correspondientes».
Finalmente, volvió a poner el foco en las víctimas del terrible episodio: «Hoy hay que estar con los familiares de las víctimas, quienes perdieron seres queridos. Fue una tarea muy buena de todos porque aún siguen trabajando, después de haber perdido a compañeros de trabajo».


