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Homenaje al Centro Educativo Isauro Arancibia

La Legislatura porteña rinde un homenaje al centro educativo El evento, organizado por la Legisladora González Gass, será el miércoles 16 de abril a las tres de la tarde en el Salón San Martín

El Isauro Arancibia  se construye  colectivamente desde hace 15 años a partir de las necesidades y demandas concretas de chicos/as y trabajadores.

Pero inevitablemente El Mensajero Diario, se puso a investigar quién era Isauro Arancibia. Pues bien,  Isauro fue un maestro, en realidad, un maestro de vida. Nacido en Monteros provincia de Tucumán. Isauro creció junto a su numerosa familia, compuesta por la madre, el padre y diez hermanos, que por si fuera poco, terminaron siendo casi todos maestros. 

Allí en Monteros empezó Isauro a dar sus primeros pasos como maestro; él conoció bien de adentro las necesidades de su gente, de sus niños, de sus compañeros. Por eso no se callaba ante las injusticias impuestas, conocía además el trabajo duro de los ingenios azucareros. 

Fue así que luchó siempre por los valores y derechos que una persona se merece, el trabajo, el sacrificio fue una constante en su vida, conoció la cárcel pero no se rindió. Siguió adelante junto a sus compañeros de trabajo quienes años más tarde lo eligieron como el primer secretario de un gremio docente que recién nacía. 

Pero el 24 de marzo de 1976 los militares que asumieron el poder en forma ilegal y que llevaron a cabo la peor dictadura que se dio en la Argentina, quisieron que la voz del maestro callara para siempre. Isauro junto a su hermano Arturo fue asesinado sin ofrecer resistencia, en su casa que no era otra que el gremio de los docentes Tucumanos. 

Por eso, el Centro Educativo, siguiendo el ejemplo de Arancibia, tiene un compromiso solidario con los que más sufren.

Una de las ofertas del área del Adulto y del Adolescente son los Centros Educativos de nivel primario que funcionan a solicitud de instituciones (comedores, sindicatos, parroquias, salas de salud, entre otros). La institución alojante brinda el espacio físico y el docente es nombrado por la Supervisión de Centros Educativos. Son diurnos, funcionan durante dos horas diarias con hasta 15 estudiantes y certifican terminación de estudios primarios.

Fue en el año 1998, a pedido de la CTA nacional, que se abre en Independencia 766 C.A.B.A., un Centro Educativo para Adultos y Adolescentes de nivel primario para miembros de los sindicatos de base: AMMAR y MOI.

Como resultado de un trabajo en red con organizaciones sociales, comenzaron a concurrir chicos en situación de calle que paraban en la estación de trenes de Constitución y también permitió la llegada de nuevos espacios. 

En el año 2001, Puentes Escolares, programa del Ministerio de Educación de la Ciudad de Bs. As. creado con el fin de establecer lazos entre la calle y la escuela, destinó recursos materiales y humanos (pareja pedagógica, psicóloga, trabajadoras sociales y auxiliares) a este centro luego de comprobar a través de un relevamiento que los jóvenes en situación de calle asistían y hacían referencia al “Isauro”. 

A principios del año 2006, debido a la elevada matrícula y la falta de espacio, el Centro Educativo se mudó a la cooperativa “El Molino”. A esta altura el Centro Educativo se había desdoblado en cuatro Centros. 

Debido a la gran cantidad de propuestas que comenzaron a articularse en este espacio, llegaron a fin de ese año con poco lugar para desarrollar las actividades específicas del Centro. 

La gran receptividad de los alumnos/as, demostró y demuestra la necesidad del joven en situación de calle de apropiarse material y simbólicamente de un lugar desde el cual desplegar sus potencialidades y construir su autonomía.

Para el año 2007, se hizo un convenio con el Centro de Formación Profesional Nº 3 de la Ciudad de Buenos Aires, dependiente de UOCRA, lugar donde se otorgaron varias aulas y salones de usos múltiples para el desarrollo de todas las propuestas.