Los gremialistas reclaman la reapertura de las negociaciones salariales, suspendidas desde el mes de agosto, bajo amenaza de tomar represalias. El primer día de la semana que viene levantarán los molinetes y encabezarán nuevas protestas para solucionar su situación que se ve afectada por la incertidumbre del traspaso de la administración del subte.









