A los cortes de luz (y agua en algunos casos), inconvenientes de tránsito por el mal funcionamiento de semáforos y las temperaturas agobiantes que se registran, se sumó otro problema para los habitantes de la ciudad de Buenos Aires: no funcionaron las oficinas públicas, parques, ni complejos recreativos y parcialmente sí hospitales. Los servicios públicos porteños tuvieron un cronograma similar al de los feriados nacionales.
Esto significó que no se pudo realizar ningún tipo de trámite administrativo en la Ciudad, debido a que todas las oficinas estatales estuvieron cerradas
Tampoco funcionaron los museos que maneja el gobierno porteño. El Jardín Botánico, sin embargo, mantuvo su horario de 9:30 a 18:45.
En tanto, como a los trabajadores de escuelas se les dio asueto el 11 de septiembre, si hubo clases.



