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Cambian al Director de Control de la Agencia de Protección Ambiental porteña

Juan Carlos Pigñer dejó de ser el Director de Control de la Agencia de Protección Ambiental (APRA). Según el funcionario saliente, nombrado por concurso, fue un despido injustificado.

Desde el organismo que conduce Javier Corcuera aseguran que hubo irregularidades en su gestión, lo que seguramente traerá idas y vueltas. En marzo de 2008 el jefe de Gobierno Mauricio Macri, denunció el accionar de una red de corrupción que supuestamente les solicitaba un monto de 55.000 dólares por levantar clausuras presuntamente intencionales aplicadas por inspectores de la comuna, con la complicidad de un funcionario de la gestión anterior. n dicha oportunidad Macri dispuso el relevamiento del Director General de Control, Javier Fígoli, quien fue reemplazado por Juan Carlos Pigñer, quien accedió a ese cargo por concurso. Luego la Dirección General de Control quedó a cargo de la Agencia de Protección Ambiental (APRA), que conduce Javier Corcuera, y Pigñer continuó en el cargo. Días atrás Corcuera dispuso el cese de Pigñer y nombró a Félix Anguillesi en su lugar, lo que generó el descontento del ex Director de Control, quien recurrirá la resolución por considerarla infundada y producto de una serie de inspecciones y clausuras que no fueron bien recibidas por el Ejecutivo porteño. Es más, allegados a Pigñer explican: «La clausura a Coca Cola y a Quilmes generó conflictos y eso provocó el despido. Es una lástima porque de todas las direcciones auditadas por la AGCBA fue la que mejor resultado obtuvo».dijo el ex funcionario En tanto, fuentes de APRA explicaron: «Se trató de una decisión producto de una exhaustiva evaluación, cuyos considerandos son muy claros. Se llevó a cabo un procedimiento absolutamente adecuado para el caso». Asimismo, señalaron: «Hasta tanto se pueda llevar a cabo un nuevo concurso fue designado Félix Anguillesi, quien ya está en funciones». Esas mismas fuentes del Ejecutivo dieron más precisiones que no se corresponden con lo que sostiene Pigñer. Aseguraron que «el despido fue pedido directamente por el Jefe de Gobierno y están involucradas actas de inspección falsificadas tanto en el caso de Coca Cola como en el de Quilmes». En el caso de Coca Cola, la clausura fue preventiva y luego se levantó. Inmediatamente la empresa comunicó que «no utiliza ni ha utilizado ‘rodamina’ en ninguno de sus procesos industriales. Inspectores de APRA utilizaron ese líquido colorante (rodamina) para hacer una inspección. Se señala en el acta correspondiente que los funcionarios actuantes arrojaron el colorante por un caño para verificar el recorrido del efluente y su salida al desagüe pluvial mediante una unidad de inspección televisiva. La planta de la avenida Amancio Alcorta cuenta con un sistema de monitoreo de efluentes en línea las 24 horas del día, único en el país, que permite a las autoridades conocer la calidad de los vuelcos que se realizan luego del proceso industrial». Lo cierto es que este tema se dirimirá en la Justicia ya que Pigñer asegura cuestionará su despido por arbitrario, con lo cual la historia recién empieza.