Carignano era Director General de Seguridad Vial desde 2008, cuando el macrismo llegó a la jefatura de Gobierno. Si bien formalmente presentó su renuncia, fuentes del gobierno admitieron que el funcionario dejó su cargo por las internas crecientes en el área de transporte.
En el gobierno porteño, la política y el control del tránsito están separadas en dos ministerios.
Las multas y contravenciones están bajo la órbita del Ministerio de Justicia, la planificación y los proyectos están a cargo de la secretaría de Transporte que encabeza Guillermo Dietrich y que, a su vez, está en el organigrama de la jefatura de Gobierno.
Esta división de tareas siempre provocó fricciones entre los funcionarios, que además responden a dos referentes enfrentados en el PRO: mientras Montenegro es aliado de la senadora Gabriela Michetti, Dietrich acompaña a Rodríguez Larreta.
Carignano respondía a Montenegro. Tenía a su cargo el área de control de tránsito y el sistema de faltas y contravenciones (fotomultas incluidas).
“Nunca mostró resultados, no hizo un buen trabajo”, señaló otra fuente del propio gobierno macrista.
El cargo que deja vacante Carignano será ocupado por Lisandro Perotti, ex asesor de la Subsecretaría de Transporte en temas relacionados con el Metrobús. Hasta agosto de 2013, Perotti se desempeñó como Subsecretario de Transporte de la provincia de Neuquén.


