La República de Cuba anunció que en 2010 su sistema de salud pública logró una tasa de mortalidad infantil de 4,5 por 1.000 nacidos vivos. La misma significa la más baja de su historia.
Según una nota en el diario Granma atribuyó la reducida tasa a «la voluntad política del Gobierno revolucionario de ofrecer atención a la salud a todos los ciudadanos, con especial esmero a las madres y los niños».
Asimismo se destaca el alto grado de escolarización de la población cubana; a un programa de vacunación que abarca trece enfermedades y se aplica a toda la población infantil, y al «sistema de salud universal, accesible y gratuito».
También el periódico agrega que los gastos por habitante en salud eran de 3,72 pesos en 1959, cuando triunfó la guerra de guerrillas encabezada por Fidel Castro, con una población de unos siete millones.
«En 2010 los gastos por concepto de salud en Cuba se elevaron hasta los 576 pesos per cápita para los 11.242.628 habitantes» actuales.
Sin embargo, el gobierno cubano busca actualmente reducir los gastos de esa rama y de la educación, ambas de acceso gratuito en todos los niveles, mediante ahorros y reorganizaciones, aunque advirtió que esos beneficios sociales no desaparecerán a causa de cambios en marcha.


