“Está clara la intencionalidad de destrucción total del país a través del Estado» así lo indicó la secretaria general adjunta de ATE Nacional, Mercedes Cabezas, luego de que se conociera, mediante el decreto 1286/26, la disolución del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (IOSFA).
«Esta vez le toca a la obra social de las fuerzas armadas, organismo que venimos defendiendo en todo el territorio. Hay una perversión y un odio a lo nacional muy profundos, pero la movilización sigue siendo la herramienta para frenar este tipo de atropellos”, señaló Cabezas.
De los 2.450 trabajadores que actualmente se desempeñan en el IOSFA, 1.000 quedarían en la OSFA (recientemente creada por el Gobierno). Del resto, 450 pasarían a disponibilidad y 1000 contratos quedarían sin efecto.
“El Gobierno está perdiendo respaldo político nacional e internacional, pero quieren dejar todo destruido antes de irse. El daño que están provocando va a ser muy difícil de remontar, y somos los trabajadores y trabajadoras los que siempre pagamos el costo de este tipo de decisiones. Acá hay una clara intención de que el sector privado se haga cargo y se quede con el dinero, dejando a la deriva a trabajadores y afiliados”, indicó la dirigente.
El IOSFA tiene 352.000 afiliados a nivel nacional. Al cerrar las delegaciones como parte del plan de liquidación, se restringe la atención personalizada y el acompañamiento a las y los afiliados en los trámites de reintegro o carga de documentación, centralizándolos en Buenos Aires.
Además, con el cierre de los centros médicos, no podrán acceder a prestaciones básicas como consultas clínicas.


