La propietaria de uno de los vehículos, llamada, contó que trabaja en una oficina de al lado y la llamaron porque se había derrumbado el muro. «Quisieron aprovechar la pared que ya estaba y comenzaron a construir encima. No tomaron precaución de nada. Encima era una propiedad muy vieja, los ladrillos parecen de barro», se quejó la mujer.
El derrumbe pudo haber provocado una tragedia, porque, hacía un minuto que el empleado del estacionamiento había movido uno de los vehículos siniestrados.
En el lugar se hizo presente un vehículo de la guardia de auxilio del Gobierno de la Ciudad, pero no iba a intervenir en lo legal porque no hubo lesiones.

