Los abogados de Marcela Noble Herrera aseguraron hoy que «es cronológicamente imposible» que la joven pueda ser la nieta buscada por María Isabel Chorobik “Chicha” de Mariani, la fundadora de Abuelas de Plaza de Mayo.
«Clara Anahí Mariani Teruggi fue secuestrada el 24 de noviembre de 1976, mientras que la guarda de Marcela Noble Herrera fue otorgada por la Justicia a la Sra. Ernestina Herrera de Noble el 14 de mayo de 1976, es decir seis meses y diez días antes del secuestro de la primera», afirmaron los letrados Ignacio Padilla y Roxana Piña y agregaron que «es cronológicamente imposible que exista una identidad entre Marcela Noble Herrera y Clara Anahí Mariani Teruggi, nieta de la señora María Isabel Chorobik de Mariani».
A través de un comunicado, los abogados Padilla y Piña afirmaron que «la convivencia de Marcela Noble Herrera junto a su madre Ernestina Herrera de Noble, con anterioridad a la desaparición de la nieta de la señora Mariani, surge de la propia documentación oficial» y en base a documentación obrante en la causa que se sigue en los tribunales de San Isidro.
Asimismo, los letrados de Marcela Noble plantearon que de los documentos legales «resulta, entre otros elementos, que el 15 de junio de 1976 el Registro Nacional de las Personas de la Provincia de Buenos Aires otorgó el documento nacional de identidad de Marcela Noble Herrera, y que el 29 de junio de 1976 la Policía Federal Argentina expidió la cédula de identidad de Marcela Noble Herrera».
Sin embargo, las Abuelas denunciaron años anteriores que las actas de adopción presentan irregularidades.
Esto se desencadenó porque Mariano declaró como testigo en el juicio oral por el robo sistemático de bebés durante la dictadura, y sostuvo que, «para ella, Marcela Noble es su nieta Clara Anahí Mariani «.
“Chicha” Chorobik de Mariano, de 83 años declaró el martes pasado en el juicio oral contra los dictadores Jorge Rafael Videla y Reynaldo Bignone, acusados de idear y comandar un plan sistemático para el robo de bebés durante la dictadura.
El caso del robo de la bebé Clara Anahí, que ahora debe tener 33 años, fue uno de los primeros denunciados a la justicia y la propia OEA los citó como su caso 2553 en la visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de 1979.
