Desde que las bicisendas aparecieron en las calles porteñas, cobraron un lugar destacado en el tránsito. Cada mes, se incrementa el número de personas que eligen la bicicleta para ir a trabajar o para su tareas diarias. Pero a los usuarios les surge el tema de dónde estacionarlas
Algunos garajes ya están preparados para hacerles lugar, pero desde el decreto, todos deberán contar con un lugar especial para los rodados.
En algunos garajes, al igual que los demás vehículos, es necesario retirar el ticket al entrar y, al salir, abonar el importe según el tiempo de estadía.
En otros, piden el DNI y con esos datos se registra el rodado, que debe ser guardado siempre con su respectiva cadena y candado, por seguridad.
Los valores del estacionamiento oscilan entre los $50 mensuales -especialmente en los garajes cercanos a departamentos y $2 la hora.
En todos los locales, se fracciona hasta los 10 minutos de permanencia, por los que se abona $0,33.
Pese a las bajas tarifas, el 10% del costo de la hora de estacionamiento de un auto, los ciclistas prefieren encadenar la bicicleta a un árbol, aunque dejarían de hacerlo si la opción de guardarla bajo techo fuese en todos lados gratuita.
Desde el Gobierno de la Ciudad se mantiene el aliento para el programa Bicicletas de Buenos Aires, que actualmente, según informó la Subsecretaría de Tránsito y Transporte, registra unos 62.000 usuarios permanentes, y desde su lanzamiento se realizaron más de 1.100.000 préstamos, con un promedio diario de 4.200 usuarios con 1.000 bicicletas, continúe creciendo.
Para fines de este año, pretenden lograr 100 estaciones de retiro y tener 2.000 bicis en total. Además, aseguran que «el crecimiento del uso diario de la bici es exponencial» ya que los viajes diarios en bicicletas en la Ciudad rondan los 150.000 -hasta fines de 2012- contra 30.000 en 2009.
«Hoy el 2 por ciento de los viajes se realizan en bici, cuando comenzamos el 0,4%». La proyección pretendida es del 5% de los viajes realizados en dos ruedas”.
Desde el organismo señalaron que «se colocaron bicicleteros en varios puntos estratégicos y se generaron acuerdos con empresas, organizaciones e instituciones educativas para promover el uso de la bicicleta como una alternativa real y saludable para el transporte de empleados y alumnos».
Por su parte, Néstor Sebastián, presidente de la Asociación de Ciclistas Urbanos (ACU), explicó: «Hace diez años no teníamos ley y un garajista decía que no quería recibir una bici; no lo hacía o cobraba $40 la hora. Hubo un proyecto que lideramos y por él se establece una tarifa y lugares mínimos de acuerdo con las medidas del establecimiento, pero que haya una ley ¡no significa que se cumpla! En algunos lugares del centro sí se está cumpliendo, pero aún falta saber que hay una normativa».
Sebastián se refiere al decreto porteño N°485/10, que desde que se reglamentó la Ley 1752 -de Tarifas en garajes comerciales- establece en su artículo primero que lo que pague una bicicleta no podrá superar el diez por ciento (10%) de la tarifa establecida para automóviles. En la práctica ese valor no debe superar los $2 por hora.
«Estamos mejor que hace 10 años , pero hoy el garajista sigue argumentando un montón de situaciones para no recibirlas, hay cantidad de excusas… El control que puede hacer el Gobierno es bastante pobre. En general, va un inspector que se identifica como tal, cumple con la normativa de los carteles, pero hay una cuestión de cumplimiento de la ley a la hora de llevarla a la práctica».
Algunos garagistas sostienen que pueden entrar un promedio de 15 bicicletas, aunque muchas veces no superen las 10 diarias.
Otros confesaron que, dependiendo del tiempo, no siempre cobran: «A veces no cobramos, es para hacerles una gauchada a las personas que necesitan dejarla un ratito».
En otras playas, hay un espacio exclusivo para estacionarlas. Ese espacio ocupa el lugar de uno o dos autos, lo que genera la posibilidad de albergar 15 de estos rodados.
El marco legal puede sancionar a los garages donde cobren de más o no se permita estacionar bicicletas
Todos los estacionamientos deben poseer anclajes para 8 bicicletas cada 50 espacios para autos.
En caso de no cumplirse, el afectado podrá hacer la denuncia llamando al 147, a través de las sedes comunales o enviando un mail a mejorenbici@buenosaires.gob.ar.
«Ya hay un antecedente: un garajista tuvo que pagarle a un ciclista porque le cobró un valor importante por la estadía, el hombre guardó el comprobante y se inició una demanda. Con eso ya hay un antecedente», destacó Néstor Sebastián, quien además señalo: «Proponemos también que las playas concesionadas -si el edificio en el que funciona pertenece a la sociedad- sean lugares de estacionamiento, ahí hay espacio de sobra para recibirlas, hay mucho espacio desaprovechado. Como en la (Avenida) 9 de Julio, Plaza Tribunales, Plaza de los dos Congresos, así también debajo del Cementerio de Recoleta… Todos tienen locales vacíos, semipisos que no usan, y allí se podrían dejar la bicicletas. Se podrían otorgar lugares para que funcionen como en las estaciones de trenes. Acá se habla de máquinas como en Holanda, en San Pablo -Brasil- reciben más de 4 mil bicicletas, las estacionan y nadie las roba, pero están manejadas por gente que conoce del tema».
«Cuando, más allá de lo que se pueda criticar, hay una acción de gobierno y lo impulsa -al uso de la bici-, hay mucha más gente andando en bici. El público que se suma no es como hace años, empezó a haber un target de gente que se mueve en lugares donde la bici era un mal bicho. Esa gente también hace que se haga una puesta en primera plana».


