El paso del temporal Washi, que el viernes azotó Filipinas, dejó una situación muy crítica en auqel país, desde donde advirtieron que la situación de desastre en que quedó sumido comenzó a agravarse porque no dan abasto para sepultar los más de 650 cadáveres de las victimas que dejó la tormenta.
En tanto continúa la búsqueda de 808 personas desaparecidas por lo que advierten que los muertos podría ser más de mil. Ahora, desde la Cruz Roja advirtieron que los socorristas comenzaron a cavar fosas colectivas para numerosos cuerpos no identificados, según indicó el alcalde de Iligan, Lawrence Cruz.
«Las funerarias ya no pueden recibir más cuerpos. Hay unos 50 cadáveres que ya se están descomponiendo», alertó.
Las autoridades filipinas enviaron hoy agua potable y sacos para cadáveres a las dos ciudades del sur del país devastadas por las graves inundaciones que dejaron un saldo de al menos 653 muertos.
La tragedia ocurrió tras el paso en la noche del viernes de la tormenta tropical «Washi» por la isla de Mindanao, 800 kilómetros al sur de Manila, donde se encuentran las ciudades de Cagayan de Oro e Iligan.


