Tigre recordará este 2012 por ser un año en el cual, además de salvarse del descenso en el primer semestre mostrando un gran caudal futbolístico y consagrándose subcampeón en el torneo Clausura, tendrá el privilegio de disputar por primera vez una final continental nada menos que ante el San Pablo de Brasil.
Este logro lo alcanzó con un plantel juvenil y un cambio de timón en la dirección técnica de por medio, ahora al mando de Néstor Gorosito y que recién el fin de semana pasado pudo lograr una victoria en el torneo local tras 17 fechas.
Anoche salió a jugar con un libreto muy claro: tener un equipo corto, solidario para defender y punzante a la hora de tener la pelota. Así, los colombianos que llenaron el estadio Nemesio Camacho de Bogotá vieron pasar los minutos con más impotencia que fútbol. Maggiolo y Botta complicaron en las más claras de la primera etapa que finalizó sin goles.
En el complemento, Millonarios pisó el acelerador buscando el gol que le de la clasificación y rompa el 0 a 0 que se mantenía del encuentro de ida. Tuvo una clara que sacó Paparatto sobre la línea y otra en la cual respondió bien Albil. Sin embargo, la respuesta de Tigre sería contundente: tiro libre, Maggiolo que se la baja a Echeverría y gol del defensor para callar a todo el estadio.
El gol obligaba a Millonarios a dar vuelta el marcador para clasificar, cosa que no sucedió a pesar de inclinar la cancha con pelotazos al área. Tigre defendió bien la ventaja y sólo sufrió con el empate de Perlaza en tiempo cumplido, que igualmente no alcanzó para cambiar la historia.
Por la nueva modalidad de disputa de la Copa Sudamericana -imitando el modelo europeo- los equipos que disputan este certamen no pueden ser los mismos que los participantes de la Libertadores. Sin embargo, la final vuelve a chocar al mejor argentino contra el mejor brasileño, como sucediera meses atrás entre Boca y Corinthians.
Tigre se ganó con fútbol esta chance y se anima a soñar con finalizar el año levantando una copa internacional. La semana próxima se medirán en Victoria por la ida y la vuelta será en Brasil.



