Ciudad

Hoy hay subtes, pero mañana puede retornar el paro

Mientras la UTA acató la conciliación obligatoria, la AGTSyP analizará hoy si retoma las medidas de fuerza. Los metrodelegados sostuvieron que "la protesta no se levantó porque no hubo ningún acuerdo".

Los trabajadores del subte nucleados en la AGTSyP y la UTA paralizaron ayer las tareas durante varias horas en todas las líneas y el Premetro, y aseguraron que este martes no habrá huelga.

Sin embargo, la AGTSyP no acató la conciliación obligatoria dictada por Trabajo de la ciudad.

Los metrodelegados, nucleados en la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP), y la Unión Tranviarios Automotor (UTA) protagonizaron graves incidentes en varias estaciones, luego de que la UTA acatara esa conciliación obligatoria.

La protesta se inició a las 5 con la interrupción del servicio de la línea D, que se extendió hasta las 8 e incluyó la apertura de molinetes, en tanto la protesta continuó en la A de 8 a 11; en la H de 11 a 14; en la C de 14 a 17; en la E y Premetro de 17 a 20 y, en la B, se cumple entre esa hora y las 23.

La huelga fue decidida luego del fracaso de la paritaria salarial, por lo que este lunes el subsecretario de Trabajo porteño, Ezequiel Sabor, dictó la conciliación obligatoria, que acató la UTA, pero no los metrodelegados.

La refriega entre trabajadores de la Asociación y de la UTA se produjo poco antes de las 6 en la estación Congreso de Tucumán y obligó a actuar a la policía.

La UTA declaró por la mañana una huelga total inmediatamente después de esos incidentes, fundamentando la decisión en «el hecho de que los metrodelegados no permiten a nadie trabajar».

El titular de la UTA, Roberto Fernández, explicó que la huelga obedeció a razones de «seguridad» y acusó a los metrodelegados de querer «manejar el subte con artimañas», en tanto la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) que responde a Hugo Yasky y Claudio Marín condenó «la provocación y agresión de la UTA».

El secretario adjunto de los metrodelegados, Néstor Segovia, acusó al gremio de los colectiveros de «apostar al desorden de los trabajadores para arreglar los problemas políticos de arriba».

«Lo de la UTA es un circo que no podrá sostener. El conflicto continuará hasta revisar el acta firmada por ese gremio a espaldas de los trabajadores», sostuvo Segovia en diálogo con Télam.

Poco después de las 8.30, las líneas estaban prácticamente paralizadas en su totalidad, a excepción de la D y la E.

La subsecretaría de Trabajo porteña -dependiente del Ministerio de Desarrollo Económico-, procuró con el dictado de la conciliación que el servicio se restableciera en el menor tiempo posible y hallar una fórmula que permita destrabar el conflicto.

En tanto, el subsecretario de Trabajo porteño, Ezequiel Sabor, evaluó que el conflicto dejó de ser salarial para pasar a ser intergremial y, eso, «es lo que hace complicada la situación».

«Los metrodelegados no tienen personería para negociar paritarias y salarios. Sólo tienen una personería inscripta ante Trabajo de la Nación, que los faculta a representar trabajadores», indicó.

Los metrodelegados analizarán hoy en un plenario la posibilidad de continuar el miércoles las medidas de fuerza y paros escalonados y sostuvieron que «la protesta no se levantó porque no hubo ningún acuerdo», según sostuvo Segovia.