En la concentración de Cruz y Piedrabuena (plaza Sud América), pidieron por el desalojo del barrio “Papa Francisco” y la urbanización de la villa 20.
Con pocos avances al respecto, la toma cumplió -este último 24 de abril- dos meses. Situación que genera un enorme malestar entre los vecinos de la zona.
Más allá de las dudas que despierta el cómo llevar acabo el desalojo, y mientras el Gobierno porteño junto a la Defensoría del Pueblo trabajan en el desarrollo de un censo, quizás uno de los máximos impedimentos para que la urbanización pueda llevarse adelante prontamente radica en la necesidad de saneamiento de las tierras tomadas.


