Los siniestros se registraron en las zonas de Árbol Solo, Colonia Emilio Mitre y en Utracán, según ratificó el organismo del gobierno provincial.
Los funcionarios explicaron que a raíz de la tormenta del lunes, se iniciaron varios focos en el departamento Chalileo. Estos focos afectaron unas 10.000 hectáreas: 5.000 hectáreas en las cercanías de la Escuela Hogar Árbol Solo y 5.000 hectáreas en Emilio Mitre.
Los incendios están contenidos y se encuentran trabajando las cuadrillas de brigadistas de la Dirección, dijeron desde Defensa Civil.
También hubo un foco sobre la Ruta Provincial 34, hacia el oeste de la Ruta Nacional 154, el cual afectó 250 hectáreas del campo “El Alfilerillo”: el siniestro fue controlado por los Bomberos Voluntarios de La Adela.
El sábado 25 a la noche, se originó un incendio que afectó 2.500 hectáreas de monte en tres campos: San José, El Eucalipto y La Clementina, en el departamento de Utracán.
Este fuego comenzó sobre la Ruta Nacional Nº 143, extendiéndose hacia el sur por la Ruta Nacional 152 pasando el cruce con la Ruta Provincial 24, siendo contenido el día 27 por el personal de la Dirección.
Desde el organismo se recordó a la población que se deben extremar las condiciones de seguridad para evitar la ocurrencia de incendios y si se observa una columna de humo, avisar inmediatamente al 101.
“Cuanto más rápido se comiencen las tareas de combate del fuego, las posibilidades de extinguirlo son mayores, impidiendo que se propague y cause daños irreparables”, insistieron.
En el Oeste
En tanto, el jueves pasado jueves, a raíz de que la tierra y fuertes ráfagas de viento azotaron el establecimiento “San Bernardo”, ubicado sobre la Ruta 14, a unos 20 kilómetros de Jagüel del Monte, un incendio que parecía controlado fue reavivado.
Infohuella.com informó que en cuestión de minutos el fuego devoró las 2.500 hectáreas de San Bernardo, provocando un desolador desenlace.
“El único que se salvó fue mi padre y un empelado, después se quemaron más de 200 vacas. A muchas de ellas las tuvimos que sacrificar por el estado en que las dejó el fuego. Se quemaron las gallinas, 20 ovejas, un perro y un caballo”, le dijo Roberto Montiel a Infohuella.com (la foto que ilustra este artículo es de ese medio).
Montiel contó que su padre tuvo intenciones de salir del campo, al ver la nube negra de tormenta de arena y las llamas que se aproximaban. El empleado le recomendó esperar en la casa del campo, hasta que pasara el viento: “cuando salieron, no había quedado nada. En unos minutos el fuego devoró todo”.



