Ciudad

Renunció el director del Zoo porteño

El ahora ex director del Zoológico de la Ciudad, el ambientalista Claudio Bertonatti, aseguró en un comunicado que "no pudo desarrollar el plan de modernización para el que había sido contratado por diferencias con la empresa concesionaria” por lo que renunció a su cargo.

El ambientalista y ex director de la revista Vida Silvestre publicó en redes sociales su renuncia, argumentando: «Miembros del directorio de la empresa concesionaria me comunicaron que la situación económica no les permite desarrollar la propuesta técnica o el Plan para renovar la visión, misión, compromisos y objetivos del Zoológico de Buenos Aires en el período 2012-2017”. A lo que agregó: «Zoo de Buenos Aires SA manifestó la necesidad de que uno de los socios de la empresa asuma el liderazgo de la institución y que él pasaría a aspectos de conservación, bienestar animal y educación” para señalar que “ese, claramente, no fue el plan para el que fui convocado». Bertonatti aseguró: «Renuncié, entonces, porque ya no tengo la convicción de que sea posible seguir transformando el viejo zoológico de Buenos Aires en un moderno centro de educación ambiental y de conservación de la fauna», y comparó su situación con la del primer director del paseo: «Eduardo Ladislao Holmberg, quien terminó exonerado (desde luego, fraudulentamente). Hubiera sido injusto que me fuera mejor. Él, al menos, pudo terminar gran parte de su obra (la mayoría de los edificios monumentales que hoy vemos sobre un parque con criterios de avanzada para el siglo XIX y muchos otros logros). En mi caso, me voy con la amargura de apenas ver la tarea empezada. Sin embargo, confío en que otros –en mejores condiciones– puedan concluirla..» En su anuncio afirmó que «quedan en la institución personas de valores, formadas y comprometidas con un buen zoológico. Son su ‘reserva’, pero se trata de una minoría amenazada, porque el fin de lucro y la política no suelen compartir sus mismos valores. La centenaria historia de este zoológico ha demostrado más capacidad para expulsarlas que para retenerlas. Pero se está a tiempo de darles cabida retomando la transformación del zoológico. Además, su suerte no está disociada de la del Gobierno de la Ciudad». Con referencia de los objetivos que pretendía alcanzar la dirección del paseo con el «Plan para renovar la visión, misión, compromisos y objetivos del Zoológico de Buenos Aires en el período 2012-2017» explica «un Zoo sin rejas para educar con los animales y conservar con las personas» es el slogan del proyecto que buscaba «apoyar la conservación y supervivencia de las especies, promover los intereses de la conservación de la fauna, la biodiversidad y el bienestar de los animales, cooperar con la amplia comunidad de conservación, cooperar con los gobiernos y otros organismos apropiados para mejorar los estándares de bienestar animal y asegurar el bienestar de todos los animales bajo nuestro cuidado, fomentar la investigación y la difusión de los logros y resultados y promover programas de educación pública y actividades recreativas culturales de zoos y acuarios». Al respecto de la misión del proyecto es «convertir al Zoológico de Buenos Aires en un centro de educación ambiental y de conservación de especies» desde la «oportunidad educativa que ofrece el encuentro directo del visitante con los animales silvestres del zoológico y a través de programas, proyectos y acciones concretas de conservación y de investigación (con énfasis en la fauna argentina)». Para finalizar explica que “parte importante del programa es el Laboratorio de Biotecnología Reproductiva para la Conservación de Fauna Silvestre, una suerte de banco genético de especies animales orientado a asistir a la conservación y reproducción de la fauna silvestre. El banco de datos genéticos funciona desde 1993 y está dedicado a la conservación de biomateriales, como espermatozoides, tejidos, células somáticas, pelos y productos sanguíneos. Actualmente, almacena más de 5 mil dosis, pertenecientes a más de 300 ejemplares que representan a 69 especies”