Según la Dirección General de Salud Mental (DGSM), el cierre se debió a “importantes anomalías” ocurridas allí.
Sin embargo, los padres de los chicos que asistían afirman que “jamás” hubo irregularidades que “justificaran el vaciamiento” y lamentaron el alejamiento de la coordinadora, Elsa Szwarcman, referente internacional en zooterapia que aportaba los perros para el tratamiento.
En mayo pasado, la ministra de Salud Graciela Reybaud, afirmó que el servicio había reabierto, pero la realidad es muy diferente.
En 2012 se emplazó allí el Centro de Día de Rehabilitación Integración Social y Laboral en Salud Mental Parque Roca (Resoluciones 1050/11 y 1054/11).
La DGSM explicó que la zooterapia está “incluida bajo denominación de Terapias Asistidas con Animales (TACA) para ofrecer un dispositivo de atención más integral, rehabilitatorio e inclusivo” (Resolución 1068/11).
En mayo pasado, la ministra Reybaud aseguró que el servicio había reabierto, pero para los padres, “un centro de día para discapacidades mentales dos días a la semana no es lo mismo que un servicio de rehabilitación para multimpedidos con patologías asociadas y/o enfermedades poco frecuentes, sin limitación de edad”, afirman los padres.
Además solicitan “jornada completa de lunes a viernes, porque su función es contener a los pacientes que, debido a su patología, necesitan de terceros y no pueden concurrir a una escuela especial común”.
La Defensora Adjunta del Pueblo de la Ciudad, Graciela Muñiz, indicó que “con el cierre se atacó a un sector vulnerable. El Centro fue un recorte en salud, no recibe a los que tenían discapacidad motriz. Antes se recibía a todos”.
Su actual director, el doctor Hugo Massei, asegura que “hay actividad martes y jueves y, según la capacidad de pacientes que se puedan ir sumando, se ampliará a lunes y miércoles. Está previsto poner una granja y trabajar en educación física”, puntualizó que se trabaja con cuatro perros “en potencial de diez”, según la cantidad de derivaciones que hace el hospital Tobar García.
Los padres van a seguir, amparo judicial de por medio, iniciado hace tiempo, en alerta y concluyen: “Este Centro de Día tiene que respetar a los usuarios y la dignidad de las personas con discapacidad mental. Queremos nuevamente un servicio de rehabilitación de excelencia como tuvimos antes del cierre”.

