Ciudad

TC 2000: los vecinos se quejan y la Justicia libera el peaje en la autopista Illia

La justicia porteña ordenó al gobierno de la Ciudad no cobrar peaje hasta el domingo, para paliar el caos vehicular por la carrera, que desde hace días genera serias complicaciones en el tránsito y múltiples quejas de los vecinos.

 

La medida la adoptó el juez en lo contencioso administrativo y tributario, Guillermo Scheibler, al tiempo que exhortó a la población a no ingresar en las avenidas Pueyrredón y Alvear, también del barrio porteño Recoleta.

En su decisión, el magistrado porteño destacó que la autopista es “la única vía de circulación que podría cumplir la función de reemplazo del tránsito de las avenidas Libertador y Figueroa Alcorta”.

El juez también pidió que se extremen las medidas de seguridad diseñadas para el evento y sus alrededores, con estricto cumplimiento a la normativa vigente en materia de expendio y almacenamiento de combustibles”.

Las obras de lo que será el circuito de TC 2000, que se correrá entre el viernes y el domingo, comenzaron los primeros días de este mes, con la instalación de muros de contención que limitan la circulación sobre los carriles de Libertador y Alcorta, entre Tagle y Pueyrredón.

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires no informó sobre un cronograma anticipado de cortes, pero trascendió que el tránsito estará interrumpido desde el viernes a la 0 hasta el domingo 31 a las 22 en todo el circuito de la carrera conformado por las avenidas mencionadas.

La restricción de la circulación generó innumerables quejas de los vecinos de los barrios de Recoleta y Palermo, quienes denunciaron  las «serias complicaciones en el tránsito y la contaminación auditiva» que produce la realización de la carrera.

Muchos automovilistas que transitan diariamente por avenida Del Libertador y Figueroa Alcorta y los que retoman Pueyrredón manifestaron su fastidio, ya que dijeron que «antes este recorrido lo hacíamos en diez minutos, y ahora se demora más de 45 y no se pude avanzar».

«Por acá (avenida Del Libertador y Austria) no se puede ni pasar, estaría bueno que la carrera se hiciera en Luján, en Pilar, o en cualquier lugar lejano al centro», señaló  una vecina del barrio.

«El jefe de gobierno porteño (Mauricio) Macri achicó las calles de toda la Ciudad, y las que no achicó las rompió, y las que no están rotas están con pozos y no tenés por dónde circular, es un caos la ciudad y no vemos que vaya para adelante, cada vez se rompe más», agregó.

En tanto, el titular de la Asociación Vecinos del Barrio de Recoleta, Nelson Durisoti, cuestionó al gobierno porteño por haber destinado «dinero público» a la carrera automovilística.

«No estoy en contra de obtener un beneficio económico para la ciudad, pero si se hubiera hecho en el autódromo, el negocio se hubiera concretado igual y no se hubiera gastado dinero público en la construcción del circuito callejero que hoy perturba la tranquilidad de los porteños», dijo Durisoti.

«La Ciudad agrede al porteño, esta es una nueva agresión propiciada y generada nada más y nada menos que por los mismos que gobiernan la ciudad», dijo Durisoti.

La defensora adjunta del pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, Graciela Muñiz, también criticó la realización de la carrera en esa zona urbana al afirmar que Macri “atropella los derechos de los vecinos de la Ciudad de Buenos Aires”.

«A pesar de los amparos presentados” por la Defensoría “la Justicia porteña decidió ignorar los reparos legales interpuestos para la realización de la carrera», aseguró la defensora.

Fue en ese contexto que aseguró  que “con un acto de gestión irresponsable y basado desde la lógica del mercado y los negocios, Macri realizará la segunda competencia callejera de TC 2000 que producirá un nivel de ruido tres veces superior al que puede tolerar el oído humano».

En la misma línea señaló que «la carrera del domingo provocará, también, una gran contaminación producto de los gases emanados de sus motores potenciados, lo que podría generar un gran daño al ambiente, a las obras de arte y a los edificios que se encuentran en el barrio de Recoleta que conforman el patrimonio histórico de la ciudad».